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¿Chau tarjetas?: Visa y Mastercard preparan la «Revolución Contactless» para facilitar las compras

La tecnología contactless permite saldar una compra apoyando una tarjeta o un dispositivo en un lector. Además, los plásticos poseen un chip con datos encriptados para que no se "clonen" y agilicen el proceso.

Rusia, junio de 2018. Un hincha argentino paga su entrada para el primer partido de la Selección apoyando su pulsera sobre un lector. No puede creer lo fácil que fue hacerlo tan rápidamente.

Brasil, un año más tarde: ya no le parece extraño que la gente compre con su brazalete una hamburguesa y una cerveza en el Maracaná. Tampoco que un año más tarde podrá abonar así en su país.

En efecto, Visa y Mastercard están afinando sus sistemas para que finalmente la «revolución contactless» cumpla una de sus máximas promesas: que las tarjetas sean un medio más de pago, junto a otros dispositivos que la «reemplazarán».

Mastercard fue la que se adelantó más casilleros, pero Visa rápidamente comenzó a acortar distancias. Es que la marca de los dos círculos no sólo la primereó hace dos años con sus plásticos contactless, sino que además comenzó mucho antes a procesar sus pagos de manera local, lo que le brindó ciertas ventajas a la hora de innovar.

Hasta el año pasado, todo el negocio de Visa estaba a cargo de Prisma, empresa conformada por 14 de los principales bancos argentinos, que era la única habilitada para emitirlas y, fundamentalmente, procesar las transacciones.

A pedido de la Comisión Nacional de la Competencia, Prisma no sólo fue obligada a vender el 51% de sus acciones (que quedaron en manos del fondo estadounidense Advent tras desembolsar u$s750 millones), sino que se dio inicio a la multiadquirencia. Es decir, que el procesamiento de pagos de cualquier plástico puede realizarlo más de una empresa.

A tono con esta apertura, VisaNet, trajo su propia red de procesamiento. «Si bien la multiadquirencia plena debió comenzar en enero, recién ahora Visa está avanzando», confirman a iProUP ejecutivos de dos bancos importantes de la City. De esta forma, el tablero queda conformado de la siguiente manera:

  • First Data, que tiene los dispositivos Posnet y Clover para aceptar cobros con tarjetas
  • Prisma, que ofrece sus equipos Lapos y otros jugadores, que pueden conectarse directamente a las redes de Visa sin recurrir a un intermediario

Justamente, First Data –emisor histórico de Mastercard en el país– comenzó una fuerte campaña para instalar sus dispositivos Clover desde hace un año. Se trata de terminales capaces de operar con cualquier medio de pago electrónico y de sumar nuevas funciones «a medida» del comercio» a través de apps.

«Es como pasar de la TV en blanco y negro al smart TV con aplicaciones y conexión a Internet», afirman a iProUP desde la compañía para graficar el pasaje de los viejos terminales a Clover.

Obviamente, los equipos pueden leer las tarjetas de banda, chip y contactless. Pero también están preparados para pagos con wearables (como pulseras y anillos inteligentes) y el celular, con billeteras Google Pay, Apple Pay y Samsung Pay, opciones que por el momento sólo están usando los turistas extranjeros.

Próximamente, los argentinos también podrán usar las aplicaciones de estos gigantes más otras que se desarrollen en suelo local. Pero antes ,Visa y Mastercard deberán hacer los deberes.

Fase 1, en marcha

La tecnología contactless permite saldar una compra apoyando una tarjeta o un dispositivo en un lector. Además, los plásticos poseen un chip con datos encriptados para que no se «clonen» y agilicen el proceso, ya que no se requiere la presentación del DNI ni la firma de un cupón en pequeñas operaciones.

La expansión de este método de cobro no es ni más ni menos que el primer paso para abonar con celulares y dispositivos como si fueran tarjetas. Según revelan a iProUP los dos principales jugadores, hasta el momento hay emitidas la siguiente cantidad de plásticos:

  • Mastercard: 2 millones
  • Visa: 10 millones

Así, esta nueva tecnología representa menos del 14% del total de credenciales de pago: según el Banco Central, el parque se compone de 90 millones de tarjetas (no todas activas), dividido en 42 millones de crédito y 48 millones de débito.

«Si nos enfocamos en la emisión, en lo que va del año crecimos un 120% en contactless. Esto representa 120.000 tarjetas por mes y estimamos llegar a 2,2 millones para diciembre, trabajando con el 90% de los bancos», destaca a iProUP Juan Fantoni, director de Desarrollo de Negocios de Mastercard.

Su principal competidor, también confía en un crecimiento sostenido, basándose en las posibilidades que ofrece esta tecnología. «Sabemos que es una excelente alternativa para las categorías de pago en las cuales la rapidez tiene vital importancia, como en fast food, almacenes, farmacias, quioscos, etc», remarca a iProUP Gabriela Renaudo, Group Country Manager para Argentina y Cono Sur de Visa.

En este sentido, Fantoni asegura que ya existen más de 360.000 comercios que poseen sistemas de cobro compatibles con contactless, por lo que esta tecnología viene mostrando un nivel de expansión aun superior al de los pagos QR, ya que Mercado Pago reclutó en el país cerca de 260.000 locales.

Y, al igual que el unicornio, en esta primera etapa buscan fomentar la demanda de usuarios para el uso de pagos sin contacto a través de descuentos. Mastercard es la que despliega la campaña más agresiva: ofrece dos veces por mes su «Semana Contactless», con rebajas de hasta 30% en YPF, restaurantes y algunos supermercados. Por su parte, Visa brinda promociones en fechas especiales.

Esta apuesta busca que no sólo se familiaricen con este sistema, también extender la cantidad de comercios y pasar a la siguiente fase: que el celular, pulsera o reloj inteligente reemplacen a la tarjeta.

Pagá con lo que quieras

Las dos marcas de tarjetas anticipan que pagar directamente apoyando el teléfono se dará en el muy corto plazo y consignan que están trabajando contrarreloj para salir primero.

«Ya estamos en conversaciones y avanzando con propuestas, tanto con fintechs como con bancos tradicionales, para la habilitación de billeteras digitales y la utilización de wearables –relojes o pulseras– como medios de pago», confía a iProUP Fantoni, de Mastercard.

Por su parte, la directiva de Visa señala que desde hace varios años implementaron apps de pago con grandes jugadores «a nivel mundial junto con emisores como Apple, Google, Samsung, entre otros». Y también lo hicieron en la región, por lo que la Argentina será el próximo país en el roadmap.

«En Chile lanzamos dos billeteras digitales y en Paraguay, desde principios de año, 10 bancos cuentan con las propias provistas por Visa. Algo similar ocurrió con la introducción de Bigo en Uruguay. En Argentina, también se podrá disponer de esta tecnología en el corto plazo», adelanta Renaudo.

La ejecutiva destaca que la marca ya experimentó con prendas inteligentes, como anillos y hasta guantes, para que no haya que sacar ni el celular ni las tarjetas para abonar. «Casi cualquier dispositivo conectado puede transformarse en un lugar donde ir de compras, comprar y pagar. Ésta es la nueva era del comercio conectado», resalta.

Para que el celular se convierta en medio de pago, deberá contar con un chip NFC, tecnología que permite una comunicación entre dispositivos cercanos y que está integrada en los teléfonos de gamas media y alta actuales.

Con la alta penetración de celulares y de billeteras virtuales (seis de cada 10 argentinos, según Kantar), ambas compañías están ajustando sus planes para ser la primera en «tokenizar» sus plásticos. «Esto significa crearles capas extra de seguridad, en las que el número de la tarjeta es reemplazado por una número único y cifrado, haciendo la transacción más segura», revela Renaudo.

Con la tokenización, la billetera virtual envía datos del plástico por medio del chip NFC hacia la terminal de cobro. Pero esa información será inservible en caso de que un tercero pueda interceptarla, reduciendo al mínimo la posibilidad de fraude.

Lo que viene

Así como un celular con NFC se convertirá en un «reemplazo» de los plásticos, los comercios también podrán utilizarlos para aceptar pagos de plásticos contactless (u otros teléfonos) sin el uso de equipos adicionales.

«Mastercard tiene disponible la tecnología Tap on Phone para toda la región. En otros países ya está operativa. En la Argentina podría utilizarse apenas los adquirentes deseen implementarla», confía Fantoni. Así, cuando las tarjetas estén tokenizadas, el escenario de pagos móviles volverá a revolucionarse.

Los bancos podrán ofrecer mayores prestaciones en sus mobile bankings, como la posibilidad de pagar en comercio o que sus clientes realicen transferencias entre sí «chocando» los celulares. Además de Mercado Pago, las bigtech podrán ofrecer sus billeteras: Google Pay, Apple Pay y Alipay, entre otras.

Sin embargo, las fintech tendrán un rol protagónico, si es que pueden aprovechar rápidamente las posibilidades de esta innovación. De hecho, en Brasil, la joven startup ATAR logró ser el medio de pago oficial de la Copa América que se jugó este año.

La compañía ofrece una pulsera, vinculada a una Mastercard recargable como la que ofrece Ualá en Argentina, para abonar en cualquier comercio que acepte contactless. Así, cada vez que se compra con la pulsera apoyando la muñeca sobre la terminal, se debitarán esos fondos de la tarjeta prepaga.

En la Argentina, Mastercard acordó con Mercado Libre la provisión de tecnología con el fin de autenticar (loguearse) a los usuarios de Mercado Pago para garantizar la seguridad de las operaciones y dotarlas de mayor rapidez. Y están trabajando en la tokenización de las tarjetas

Así, la firma de los dos círculos desplegó el Sistema MDES (Mastercard Digital Enablement Service), que ya está siendo adoptado por bancos de la región: si alguien roba el token, no podrá usarlo fuera de Mercado Libre. Además, el sitio guarda los datos de la tarjeta por lo que el usuario no deberá volver a ingresarlos ante la reinmpresión de la tarjeta.

Además, la presencia de las redes de pago de Visa y Mastercard permitirán que las cadenas de supermercado o de retail creen aplicaciones para abonar desde heladeras, televisores y hasta autos conectados. En definitiva, que la tarjeta esté en todas partes, aunque no se la lleve consigo.

Fuente: iProfesional

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