Hay una frase que el equipo de Centauro dice todas las noches, cuando el comensal se sienta y todavía no sabe lo que va a vivir:
«Centauro es un equipo joven que trabaja con un método propio: cada plato nace de una pregunta. A veces es absurda, a veces es incómoda, pero siempre nos lleva a un lugar al que no hubiésemos llegado sin hacerla, utilizamos la pregunta como un disparador creativo.»
Son tres oraciones. Ni más ni menos. Y con esas tres oraciones empieza un recorrido donde la cocina no da respuestas: cocina preguntas.

De reinterpretar Mendoza a cocinar preguntas
Centauro comenzó vinculándose al territorio mendocino. Durante un tiempo, el menú fue una lectura de la provincia a través de la técnica de vanguardia. Pero el equipo creció, la curiosidad se expandió, y el concepto evolucionó.
Hoy, Centauro trabaja con productos de toda Argentina. Abadejo de Mar del Plata, langostinos de la Patagonia, trucha que se transforma en helado, charcutería y ceviche. Los disparadores creativos ya no nacen del mapa: nacen de preguntas que el equipo se hace a sí mismo en el Lab Gastronómico, el espacio donde las ideas toman forma antes de llegar al plato.

«Las preguntas nos llevan a lugares a los que no hubiésemos llegado sin hacerlas, buscamos una nueva identidad que nace de la inquietud, de la exploración», resume Aris Pabón, chef ejecutivo del restaurante. Pabón, formado en Chila (Argentina), Disfrutar (Barcelona) y Boragó (Santiago de Chile), dirige un equipo que trabaja con un método inusual en la alta cocina: cada plato empieza con una pregunta, y todo el equipo participa en construir la respuesta.

El menú de 8 temps: ocho preguntas, una experiencia
El menú degustación de 8 pasos no es una secuencia de platos. Es una secuencia de preguntas que el equipo de sala comparte con cada mesa:
OBERTURA — «¿Huevo o pollo? ¿Qué fue primero?»
BITTER SWEET SIMPHONY — «¿Cuánta personalidad cabe en un vegetal?»
UN ABADEJO NADANDO EN EL RÍO MENDOZA — «¿Y si un plato fuese una nube?»
¡UH, AHÍ VIENE LA CUCHARA! DIJO EL LANGOSTINO — «A nadie le parece raro que yo sea el único que no eligió estar acá?»
CENTAURO — «¿Argentina es carne y vino?»
BOCADOS IRREVERENTES — «¿Cómo romper la estructura del menú?»
SÍ, LIMONES — «¿Podemos hacer un helado de trucha?»
MIRÁLO A DURAZNITO — «¿Cuántas texturas puede tener el durazno?»
Cada nombre, cada pregunta, cada técnica tiene una razón. Los nombres de los platos no describen ingredientes: abren conversaciones. «Bitter Sweet Simphony» es una sinfonía agridulce de remolacha, frutilla y mostaza. «Un Abadejo Nadando en el Río Mendoza» es un guiño a Massimo Bottura y su anguila en el Río Po: un pez de mar que aparece en una provincia sin mar.
Al final, un frasquito con una última pregunta: «¿Quién dijo que hay un lugar llamado Fin?»

La trucha: un producto, tres lenguajes
Uno de los ejemplos más claros del método creativo de Centauro es lo que el equipo hizo con la trucha. En lugar de pensarla como dos filets y un descarte, la pregunta fue: «¿Podemos hacer un helado de trucha?»
De esa investigación nacieron tres platos:
Un ceviche que es, al mismo tiempo, un locro — una búsqueda innovadora que cruza dos tradiciones argentinas con espuma de criolla. Un marshmallow hecho con charcutería de los descartes de la trucha, acompañado de mortadela y pesto. Y un helado que nace del esqueleto, servido con limón, apio, albahaca y yogurt como pre-postre fresco y herbáceo.
«No vemos la trucha solo por los dos filets», explica el equipo. «También encontramos valor en su esqueleto.» Un producto. Tres momentos del menú. Nada se pierde.

El ecosistema detrás del plato
Centauro trabaja con más de 20 productores. Cada ingrediente principal tiene nombre, origen y razón de elección. En la mesa, el equipo de sala lo comparte. En la cocina, la trazabilidad se gestiona con tecnología blockchain. No es un discurso de sostenibilidad: es la forma en que el restaurante funciona todos los días.
Bonus track
Durante los meses de junio y julio, los mendocinos tendrán un 30% de descuento en los menús maridados de 4 y 8 pasos.
No obstante, quienes quieran elegir también pueden hacer la experiencia según su criterio a la carta.

Datos clave
Centauro Cocina Perú 1156, Ciudad de Mendoza
Chef ejecutivo: Aris Pabón Socios: Emanuel Facello y Matías Bismach
Reconocimientos: — Mención Guía Michelin 2025 — Empresa B Certificada — Carbono Neutral (40 tnCO2 compensadas al año) — Reconocimiento ONU Turismo (9° World Forum on Gastronomy Tourism, Bahréin) — Gastronomía 3.0: trazabilidad blockchain
Cava: 110 etiquetas de bodegas de Mendoza Menú degustación: 8 Temps y 4 Temps, con maridaje por sommelier Opciones: maridaje sin alcohol, adaptaciones para necesidades dietarias
Reservas: centaurorestaurant.com Instagram: @centaurococina




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