Reconocida como la Capital del Vino Argentino, la provincia concentra cerca del 70 % de la producción vitivinícola nacional y ha construido su prestigio internacional a partir de la calidad de sus vinos, en especial del Malbec, cepa emblema que expresa como pocas el carácter del suelo, el clima y la altura mendocina.
En este marco, el Ente Mendoza Turismo Mendoza (Emetur ), informó que Mendoza cuenta con la red de enoturismo más grande de América Latina, con cerca de 900 bodegas distribuidas en todo su territorio y más de 250 abiertas al turismo, que ofrecen experiencias pensadas para distintos perfiles de visitantes. A esta propuesta se suma una infraestructura hotelera de primer nivel, conectividad aérea nacional e internacional y una creciente oferta de experiencias sustentables e inclusivas.
Las bodegas mendocinas invitan a disfrutar de:
- Catas y degustaciones guiadas.
- Menús de estación de varios pasos, armonizados con vinos de la temporada.
- Picnics entre viñedos.
- Atardeceres y sunsets con vistas a la cordillera.
- Experiencias participativas como la cosecha y concursos de poda.
Además, la propuesta enoturística se amplía con actividades innovadoras y recreativas, como:
- Juegos del blend.
- Cine al aire libre.
- Yoga entre viñedos.
- Paseos en helicóptero o en globo aerostático sobre los viñedos y la cordillera de los Andes.
- Cabalgatas y recorridos en bicicleta.

Territorios, vinos y paisajes
El enoturismo mendocino permite descubrir el vino a partir de su origen. La provincia se organiza en cinco grandes subregiones vitivinícolas, cada una con identidad y características propias:
- Primera Zona
- Valle de Uco
- Oasis Este
- Oasis Centro-Norte
- Oasis Sur
Recorrer estas regiones es adentrarse en paisajes diversos y conocer cómo el entorno influye en los estilos y perfiles de los vinos que se producen en cada zona.
Mendoza, Capital Mundial del Vino
Desde hace más de 20 años, Mendoza forma parte de la red internacional Great Wine Capitals, que nuclea a las principales regiones vitivinícolas del mundo. La provincia ingresó a este selecto grupo en 2005 y desde entonces eleva de manera sostenida los estándares de calidad de los servicios vinculados al turismo del vino.
En este marco, se celebró el año pasado el 20° aniversario del concurso Best of Wine Tourism, que distinguió a las mejores propuestas enoturísticas a nivel local, reafirmando el liderazgo de Mendoza en el escenario global.

El maridaje perfecto: vino y gastronomía
En Mendoza, el vino y la gastronomía conforman un binomio inseparable. El crecimiento del sector gastronómico está profundamente ligado al desarrollo vitivinícola, dando lugar a experiencias donde la alta cocina dialoga con los vinos de la región, en escenarios únicos como viñedos y paisajes de montaña.
Muchos de los restaurantes más reconocidos de la provincia, incluidos algunos recomendados por la Guía Michelin, funcionan dentro de bodegas, ofreciendo una experiencia sensorial completa que combina sabores, vinos y entorno.
Relax, bienestar y vendimia
El enoturismo mendocino también invita al descanso y al bienestar. Lodges y resorts emplazados entre viñedos incorporan programas de spa y relajación, pensados para conectar con la naturaleza y disfrutar de un ritmo pausado, en armonía con el paisaje.
Vivir Mendoza es también ser parte del origen del vino. La vendimia, época de cosecha de la vid, se desarrolla entre finales de febrero y comienzos de abril y se celebra desde 1936 con la Fiesta Nacional de la Vendimia, un homenaje a los trabajadores de la tierra y una de las expresiones culturales más importantes del país.



Los comentarios están cerrados.