ECONOMÍA

Crisis sin precedente: el 46% de los hoteles del país considera su cierre definitivo

Así lo indica una investigación realizada en agosto por la Asociación de Hoteles de Turismo (AHT), difundida por el portal www.reportnews.la

“La industria hotelera está atravesando la peor crisis en su historia. Estamos ante una caída del 17% del sector, que significa que han dejado de operar casi 4 mil emprendimientos turísticos. Esta dramática cifra, comparada con la caída del 10% en la crisis 2001-2002, resulta un 70% mayor. Esto ha generado que entre febrero y junio se hayan perdido 74 mil puestos de trabajo en el sector”, manifestó  Roberto Amengual, presidente de AHT.

La industria turística representa en Argentina un 5% del PBI (impacto directo). En condiciones de actividad previas a la cuarentena, generaba el 7,2% de las divisas (5200 millones de dólares, en cuarto lugar después de los sectores oleaginoso, cerealero y automotriz), es el cuarto generador de empleos a nivel nacional: 7,1% después del comercio al por menor, la enseñanza y la construcción (unos 460 mil puestos considerando el empleo formal pero que ascienden a 1.3 millones si se incluyen dueños, informales y trabajo familiar).

Aun así, la cuarentena la está poniendo en jaque. La investigación de la AHT, realizada con el apoyo del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL), reportó hallazgos bastante preocupantes para el sector hotelero en particular. Participaron en modalidad de respuesta electrónica 190 establecimientos, de los cuales un 43% pertenece a la categoría 4 estrellas, 19% son de 3 estrellas, 18% son boutique, y 15% 5 estrellas.

Impacto en el empleo

“No encontramos casos en el mundo en los cuales el turismo se haya detenido tanto como en nuestro país. Somos una industria federal, en algunas provincias llegamos a representar más de 10% del empleo, somos el tercer sector con mayor proporción de empleo femenino, generamos más empleo joven que ninguna otra industria, somos inclusivos según nivel educativo, y además somos el cuarto sector con menor informalidad entre asalariados privados”, señaló Amengual.

Con un 92% de hoteles sin actividad significativa desde el inicio de la cuarentena, son 1.3 millones de puestos de trabajo los que están en juego.

Además, ante una eventual reactivación de la actividad turística, un 85% de los establecimientos encuestados manifiesta que cuenta con equipamiento adecuado para poder operar de manera segura; 95% cuenta con la infraestructura adecuada, y 97% dispone de protocolos adecuados para operar de forma segura. Se encontró también que el 47% de los establecimientos no ha suspendido personal en pos de seguir trabajando en la mejora del servicio.

La situación financiera

“El 50% de los establecimientos encuestados está en una situación terminal: mientras que el 35% ya no posee capital de trabajo, el 15% posee autonomía de trabajo para un mes más. El horizonte termina en 3 meses: el 17% cuenta con autonomía para 2 meses, y el 22%, para 3 meses”, señaló Amengual.

Respecto de los datos relevados en mayo se evidencia un crecimiento del endeudamiento. Ese mes un 37% de los encuestados confirmaban haber recurrido a líneas de crédito. En agosto, el porcentaje sube al 59%. “Esto se explica porque en mayo los hoteles, con actividad y facturación nula, estaban recurriendo a su caja para pagar capital de trabajo. Hoy se terminó la caja y 6 de cada 10 debieron tomar deuda para pagar gastos corrientes, que luego será muy difícil de recuperar. Nos preocupa el tipo de crédito que se está tomando, no es para inversión sino para pagar sueldos”, explicó Amengual.

El 94% de los hoteles encuestados solicitó ayuda para el pago de salarios, 52% suspendió inversiones programadas, 47% redujo salarios del personal y tomó créditos bancarios, y un 8% de los hoteles encuestados cerró su establecimiento de manera definitiva.

Otros hallazgos indican que 3 de cada 4 hoteles encuestados no ha recibido apoyo de los prestadores de servicios públicos (agua, luz, gas) en cuanto a la reducción de abonos o tarifas por consumo. El 59% de los encuestados no ha podido negociar condiciones especiales con otros prestadores de servicios (telefonía, internet, TV cable, seguros, mantenimiento de instalaciones, cadenas u operadores hoteleros).

Las expectativas

Otro dato desalentador viene de la mano de las expectativas de continuidad del negocio en caso de mantenerse el escenario actual: El 14% considera como “muy probable” las posibilidades de quiebre o cierre definitivo; mientras que 32% lo considera “algo probable”.

“El primer desafío de corto plazo es unir el país, abrir las fronteras internas. A mediano plazo, iniciar la recomposición del turismo internacional. El resto del mundo ya lo inició, y logró reactivar el turismo receptivo entre un 20 y un 30%. En Argentina estamos en 0: no existe antecedente en el mundo de que las provincias y municipios de un país se aíslen de la manera que está sucediendo aquí. Apelamos a la responsabilidad individual del turista, después de casi 180 días de cuarentena ya todos conocemos qué debemos hacer y qué no”, enfatizó el directivo.

El 47% de los hoteles encuestados recibe un mix equilibrado de turistas nacionales e internacionales. El 30% recibe mayoritariamente turistas internacionales, mientras que el resto se distribuyen entre los que reciben mayoritariamente turistas de destinos nacionales y otro tipo de perfil.

También empeoraron significativamente las estimaciones respecto de cuánto tiempo tomará la recuperación de un nivel de actividad pre pandemia. 7 de cada 10 hoteles encuestados no espera recuperar un ritmo normal antes de entre 12 y 24 meses. En mayo, casi el 50% consideraba que la actividad se recuperaría antes de los 9 meses luego de la reapertura.

“Creemos que el turismo receptivo se va a recuperar recién en 2022. El año que viene la recuperación será muy leve, proyectamos un nivel de ocupación de entre un 15 y un 20%, cuando es necesario que esa tasa llegue al 40% para por lo menos hacer frente a los gastos operativos”, dijo el presidente de la AHT.

“Lo que necesitamos es que se fije una fecha fehaciente de inicio de actividades para el turismo. Para poder empezar a vender con certeza no sólo a los mercados nacionales sino también a los internacionales. El turismo no es una industria sólo recreacional: también nuclea el mercado corporativo, el turismo de reuniones, el estudiantil, entre otros”, concluyó el directivo.

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