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El dólar se despertó y el Banco Central tuvo que anestesiarlo

Era demasiado bueno como para durar. La calma de un semestre en el precio del dólar había superado todos los ruidos políticos y las malas señales sobre el deterioro de la economía… hasta ayer. El hecho de que el billete verde haya llegado a tocar un nivel de $ 3,87 no da espacio para dos interpretaciones. Según los expertos, hay una sola respuesta y es que la calma se alejó del mercado y esto inquieta a los inversores.

Ese deslizamiento, que alcanzó tres centavos en dos semanas, podría ser algo marginal en cualquier país. Pero tratándose de la Argentina, donde el dólar es el mejor termómetro del humor social, cada pequeña suba tiene una connotación política. Aunque el volumen operado es todavía pequeño, y sólo representa un 30% de lo que llegó a moverse en momentos de conmoción nacional -como ocurrió durante el conflicto del campo- la demanda fue suficiente para obligar al “nuevo” Banco Central a intervenir con decisión, ante un mercado de capitales que sigue sus movimientos con marcada atención.

Sucede que, una vez develada la incógnita sobre el futuro de Martín Redrado al frente del Banco Central (BCRA), las dudas de los operadores giraron hacia cómo reaccionaría la autoridad monetaria ante un mercado ávido de divisas. “De continuar esta elevada temperatura en el `billete verde´, son altas las probabilidades de que pueda llegar un frente de aire polar desde la calle Reconquista que serene los ánimos”, graficaba Carlos Risso, analista de Zonabancos.com, cuando la cotización había ganado dos centavos este lunes y era evidente que el mercado quería empujar el dólar hacia arriba.

Y poco tuvieron que esperar para encontrar una respuesta. Este lunes, luego de un arranque de la jornada en el que la presión de la demanda minorista llevó a una suba de las cotizaciones de la divisa a $3,87, el BCRA encendió el refrigerador y en sólo minutos logró que el precio cayera un centavo.

Qué dicen los expertos
“Hay que evaluar si dejar subir el tipo de cambio implica darle la razón a quienes piensan que este directorio va a ser mas devaluacionista, lo cual traería mas presión cambiaria”, dijo Aldo Abram, titular de la consultora Exante. Y agregó cuál es el riesgo de esta política: ”Hay toda una tendencia a pensar que si hay presión al alza del tipo de cambio, lo más acertado es convalidarlo, cosa de que no haya tanta demanda de dólares. Hay toda una teoría que apoya esa visión”.

Fausto Spotorno, economista jefe de Orlando y Ferreres, consideró que “este año va a cerrar arriba de $4, por una inflación que va en alza”. “Si sale el Fondo del Bicentenario naturalmente va a haber menos respaldo para los pasivos del Central y eso va a generar presión alcista del tipo de cambio. Para recuperar el equilibrio, es natural que alguien piense que puede haber una devaluación”, agregó.

En tanto, Dionisio Corneille, desde la casa de bolsa que lleva su nombre, consideró que “todo parece indicar una posición más laxa y que habrá un manejo de acuerdo a cómo reaccione el mercado, tal vez llevando algún aumento en las minidevaluaciones”.

Fuente: Infobae Profesional

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