A veces, los grandes proyectos no empiezan con un plan, sino con una intuición. Con la necesidad de encontrar un espacio propio, un refugio, un pedazo de tierra que permita respirar después del ritmo intenso del trabajo. Así nació Cittanina: no como una bodega pensada estratégicamente, sino como un lugar de encuentro. Andrés “Coco” Gandolfo buscaba un lugar de esparcimiento cuando llegó a Las Compuertas, uno de los territorios más valiosos de Mendoza, que concentra historia, calidad y una singularidad geográfica difícil de replicar.
Lo que encontró no fue solo un terreno, sino un tesoro escondido en una de las áreas más protegidas y cercanas a la ciudad. Una viña de 1930, de raíces profundas, identidad marcada y un potencial que era imposible ignorar. En este lugar de Luján, Tierra de Malbec, el proyecto tomaba forma por sí mismo. Ese “descubrimiento” encendió una conversación familiar que cambiaría el rumbo. Su hija Agustina y su yerno, Lautaro Martínez, quisieron ser parte desde el primer día. Y así, lo que iba a ser un espacio familiar soñado para los nietos, se transformó en un proyecto con propósito, construido paso a paso, con Pasión y Coraje.

El nombre también nació de manera orgánica. Nina, la primera nieta de ambas familias, nació en Italia. “Cittá” significa “ciudad” en italiano. Città Nina se convirtió en Cittanina: una fusión afectiva entre territorio, familia y raíces que se proyectan al futuro. Una marca que honra a quienes vinieron antes y a quienes vendrán. Nacida para honrar una tierra, una familia y una tradición mendocina que atraviesa generaciones. Esta esencia familiar es más que un detalle emotivo: es el eje desde donde se construyen las decisiones, las etiquetas, la estética y cada botella. Cittanina no es un proyecto impulsado por la fama, sino por la voluntad de dejar un legado auténtico y duradero.

Origen
En un mundo donde los vinos compiten por etiquetas llamativas, puntajes y nombres resonantes, Cittanina elige otra narrativa: la del origen. Las Compuertas concentra historia, calidad y una singularidad geográfica difícil de replicar. Sus viñas antiguas —esas raíces que funcionan como venas del planeta— dan vida a Pasión y Coraje, los dos vinos que hoy representan el espíritu de la marca. Vinos que priorizan la fruta, la tierra, la elegancia y el equilibrio; vinos que buscan emocionar sin imponer tecnicismos; vinos hechos para quienes disfrutan cada copa desde la honestidad y el placer. Actualmente Cittanina está trabajando en sus próximos lanzamientos de la mano de su enólogo Federico Isgró, que busca agrandar la familia con un tinto joven y un vino blanco que refleje nuestro lugar, la esencia de Las Compuertas.

El proyecto ya comenzó su camino internacional, con distribuidores en Italia, Argentina, EE.UU. y Canadá y una recepción sorprendentemente positiva por parte del mercado y la crítica especializada. Pero más allá de los premios o las puntuaciones por venir, Cittanina se define por algo más profundo: la convicción de que el vino es una forma de encuentro. Entre personas. Entre generaciones. Entre la tierra y quien la trabaja. Porque, en el fondo, Cittanina es eso: una historia de encuentros, de raíces, de afectos, y de la magia que aparece cuando la vida te muestra un lugar al que valía la pena decirle sí. Vivir una experiencia en Cittanina es mucho más que disfrutar de sus vinos, es ser testigo privilegiado de la naturaleza, de la imponente cordillera de los Andes y de un marco histórico único donde nuestros sentidos se despiertan y se conectan con la esencia misma de la tierra mendocina. Cittanina cuenta además con una diversidad de espacios pensados para acompañar eventos sociales y corporativos, donde cada detalle se integra de manera armónica con el entorno. Propone, además, una serie de experiencias —degustaciones, recorridos y propuestas sensoriales— que invitan a descubrir sus vinos desde distintas perspectivas, siempre en diálogo con el paisaje que los rodea. Todo esto se complementa con servicios e infraestructura cuidadosamente desarrollados para garantizar una experiencia a la altura de su esencia. Cittanina inaugura su primera etapa con la apertura de su restaurante Coraje, acompañado de una exclusiva sala de degustaciones y cava de visitas. Con una visión de hospitalidad de excelencia, el desarrollo sumará en sus próximas fases un hotel y lodges privados integrados al viñedo, ofreciendo una experiencia inmersiva frente a la imponente vista de la Cordillera de los Andes.
RESERVAS: +54 9 261 570 0269 corajerestaurante@grupobroda.com reservascoraje.cittanina.com.ar




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