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IAE y la pandemia económica: «La velocidad de la recuperación no igualará la de la caída»

Se dio a conocer una nueva edición del Informe Económico Mensual, que elabora el Departamento de Economía del IAE Business School de la Universidad Austral.

En un entorno que se mantiene muy volátil, los mercados financieros globales -también los locales- mostraron algunas señales de optimismo fundamentados en resultados positivos en la lucha sanitaria de algunos países, la inversión de USA en el desarrollo de medicamentos y vacunas, y la posible reanudación de loa acuerdos comerciales con China. “Sin embargo, los indicadores de la economía real siguen predominando los números negativos, con algunas excepciones que hay que seguir de cerca, tales como la leve disminución de los pedidos de desempleo en los EEUU (de 2,69 a 2,44 millones, pero un total de 38,6 desde el inicio de la pandemia), la suba del petróleo y la sorprendente recuperación del índice ZEW de expectativas empresarias de Alemania, que superó los valores de los últimos cinco años. Respecto del desempleo, sin embargo, Goldman Sachs estimó que la tasa de desocupación en los EEUU llegaría a 25%, un gran salto respecto del record histórico de 14,7% en abril” señala Juan José Llach en su Editorial del informe.

Del siguiente cuadro, Llach destaca el debilitamiento de la mayoría de monedas, los bonos del Tesoro de EEUU en niveles récord, el riesgo emergente sin variaciones relevantes, los commodities firmes, encabezados por el petróleo, pero con la excepción de la soja, y la mayoría de las bolsas recuperándose. “Si en el tercer trimestre hay señales claras de que (la pandemia) está bajo control, puede darse la salida en V asimétrica, primero en los mercados de cotización diaria, y luego, más lentamente, en la economía real”, sostiene.

Llach advierte que no hay que olvidar que, bastante antes de la erupción de la pandemia, la economía global ya acarreaba problemas importantes, como un excesivo endeudamiento, público y privado, por partes casi iguales, y cercano al 300% del PIB global; claras tensiones comerciales, sobresaliendo las de China-EEUU -ahora en modo de espera, pero irresueltas-; y marcada crisis del multilateralismo.

¿Qué puede esperarse de la economía argentina?

Respecto al panorama de la Argentina, Llach sostiene que, si tal como pareciera, se llega a un acuerdo con los acreedores, nuestro país se beneficiaría por una cierta recuperación de la inversión y de las exportaciones. “Esta es una condición necesaria, pero no suficiente para empezar a encarrilar a nuestro país. Para ello sería necesario poner en marcha un plan más integral, que incluyera una estabilización drástica y una profunda reestructuración de la política tributaria y de gasto público. Estas políticas se potenciarían significativamente si se orientaran con un enfoque de productividad inclusiva, o sea aumentando simultáneamente la inclusión y la productividad, idealmente acordados entre las principales fuerzas políticas y sociales”, concluye.

Respecto a este panorama interno, Eduardo Luis Fracchia destacas las dificultades para tranquilizar la economía, con proyecciones de caída de la actividad que oscilan entre el 6% que vaticinan los más optimistas, a un descenso del 11%, que avisaron los más pesimistas.

En relación a la incertidumbre que genera la variable de la inflación, Fracchia considera que “no parace lógico un episodio inflacionario que supondría pasar del 3% mensual al 50% mensual. En tanto, algunos analistas plantean cuasimonedas, títulos o soluciones diversas para no malear al peso el cual quedaría muy comprometido con una emisión que ya comenzó a escalar y puede seguir con ritmo creciente.”

En cuando el dólar, señala que el paralelo empujará al oficial y éste último a los precios: “Será una corrida que, de imponerse, puede generar un estallido de precios. Guzmán cuestiona los niveles de tasa de emisión y Pesce, desde el Banco Central, considera que la negociación de la deuda genera tensión cambiaria”.

Fracchia considera que la reducción del gasto público podría moderar la tasa de emisión de pesos, pero la considera poco probable por la decisión política que implica. “En este sentido, el déficit fiscal es creciente y se alimenta del mayor gasto público y de la reducción de la recaudación impositiva. Las erogaciones públicas son necesarias para contener las adversidades de la pandemia en el sector productivo y en los ingresos de los trabajadores, especialmente en los informales.”

Fracchia señala que el dólar oficial parcialmente retrasado sumado a las retenciones, desalientan concretar operaciones de venta del campo. “La enorme distancia entre los dólares alternativos y el oficial genera una distorsión que se torna grave al superar con creces el 30% que se considera crítico. En estos momentos se sitúa en 80%. A su vez, la suba del dólar en Brasil complica el tema cambiario y explica también el potencial ascenso de los precios en el futuro cuando el dólar oficial seguramente crezca”.

Panorama político

En el plano político, Fracchia considera que la vicepresidenta sigue “firme “y grupos afines a su pensamiento ocupan posiciones de poder. “Tenemos una circunstancia en la cual el Presidente sigue firme, ha ganado mucha popularidad por el manejo de esta crisis sanitaria, pero con el avance de la recesión y la suba de la inflación es probable que se complique el natural deseo del Presidente de ganar las elecciones de medio término, la cual siempre es clave para los políticos y, en particular, para Alberto Fernández que tiene un poder delegado y, naturalmente, desea afirmarse. La oposición está dividida en cuanto a enfoque. Larreta ha crecido mucho y parece aliado incondicional del Presidente”.

En este contexto crítico con pocos sectores a pleno (la mayoría se encuentra a un tercio de capacidad), la coyuntura obliga a las empresas a trabajar con diversos escenarios: “Es un mundo que considero seguirá globalizado, pero habrá países y sectores que migrarán a mayor proteccionismo y populismo. La sinergia entre medidas sanitarias y producción es un equilibrio difícil y de prueba y error: estamos aprendiendo con el fenómeno. El Ministro Guzmán tiene como objetivo la sustentabilidad de la deuda, tranquilizar la economía y desdolarizarla, son objetivos bien difíciles de conseguir.” cierra Fracchia.

Finalmente, Martín Calveira repasa las principales variables de la coyuntura económica entre las que destaca las siguientes observaciones a cada variable.

Actividad económica:

La actividad económica se enfrenta a una disrupción profunda derivada de la disminución de la producción y el aislamiento social sin precedentes. La continuación de la cuarentena sigue evidenciando fuertes impactos sobre la economía que deberán resolverse con celeridad.

Las últimas proyecciones de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para el primer trimestre del año se establecen negativas. El desempeño interanual del PIB para el año 2020 registraría una marcada contracción de 7,4%.

El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) realizado por el Banco Central estima una contracción de la actividad económica de -10,4% para el segundo trimestre de este año y -7,4% para el total del año.

La actividad económica mensual registró durante marzo su peor caída en más de una década como resultado de la implementación de la cuarentena durante los últimos diez 10 días del mes. De acuerdo al Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE-INDEC), la contracción interanual fue del 11,5%, la cifra más elevada desde el 13,7% registrado en mayo de 2009 en el escenario de conflicto con el campo.

Sector fiscal:

La recaudación impositiva totalizó $398.658,7 millones y aumentó 11,6% interanual en abril. El aumento nominal fue sustancialmente menor al aumento de precios del mismo período.

La caída de poder adquisitivo de la recaudación tributaria del orden del 32,7% interanual deteriora el accionar de expansión fiscal y deriva en que las necesidades de financiamiento se acentúen.

Sector externo:

El comercio internacional sigue afectado por la dinámica derivada de la pandemia COVID-19. Se plantean ciertos escenarios favorables si las economías de Europa y China inician la fase de recuperación.

El tipo de cambio real se depreció un 1,3% promedio mensual en abril 2020 (base 2010=1). El nivel de TCR se modifica luego de la depreciación nominal. Ese nivel se sostiene por encima del promedio de toda la serie del año 2019.

Sector monetario y financiero:

El mercado cambiario está expuesto a fuertes tensiones materializadas en la cotización informal derivadas de la incertidumbre financiera. La autoridad monetaria tiene el desafío de ajustar la cotización en el mercado formal y estabilizar el mercado cambiario.

El gobierno resolverá extender el plazo de negociación de la deuda externa. Las negociaciones continúan durante mayo a los efectos de acercar posiciones lo cual es cardinal para estabilizar y generar cierta certidumbre sobre las finanzas públicas

El Banco Central sostiene el nivel menor de la tasa de interés de política en 38%. Mientras que la tasa de referencia efectiva anual es de 45,44%. Siendo el nivel más bajo desde mayo de 2018.

La expansión monetaria registrada desde el comienzo de la cuarentena social aumentó significativamente debido a que el sector público debió gestionar fuertes medidas de liquidez para el sector privado. Esto genero el financiamiento desde el Banco Central a través de adelantos transitorios y transferencias de utilidades por un total de $ 680.000 millones, lo cual representó un 123% del monto total de todo el año anterior.

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