Empresas y Negocios

La argentina Isadora planea a llegar a más países, montar 2 mil tiendas y facturar US$ 1.000 millones

Polonia, República Checa, Hungría. Los países de Europa del Este son el próximo objetivo de Blue Star Group, el grupo argentino dueño de las marcas de accesorios Todomoda e Isadora, que ya tiene cerca de 850 locales en la región y planea llegar a las 2000 tiendas y los US$1000 millones de facturación en cuatro años. Además, la empresa tiene en carpeta una tercera marca de accesorios que conviva con las dos existentes y amplíe el universo de clientes.

La firma nació en 1992 en el barrio porteño de Once, donde Carlos Castelli tenía una fábrica y venta mayorista de accesorios. El despegue comenzó tres años después cuando sus hijos, Mariana -que estudiaba, por entonces, Administración de Empresas- y Martín -que estudiaba Ingeniería en Sistemas-, diseñaron un plan de expansión.

Blue Star tiene 843 locales que le permiten facturar US$300 millones al año. Todos en países de la región: 261 en la Argentina, 306 en México, 136 en Perú,134 en Chile y seis en Brasil. Es la empresa argentina que más locales tiene en el exterior y solo para 2020 prevén 50 aperturas, fundamentalmente en Brasil.

Si bien circularon rumores de que la empresa desembarcaría en Medio Oriente, Martín Castelli, presidente de la firma, dijo a LA NACION que no tienen proyectos en esa región todavía, pero sí en Europa del Este. «A partir de 2021 tenemos planeado desembarcar en Europa y la intención es abrir uno o dos países por año», precisó. Y agregó: «El objetivo es tener, a fines de 2024, 2000 tiendas y estar facturando US$1000 millones».

La firma tiene, además, el plan de lanzar una tercera marca dentro del grupo. «En unos tres o cuatro años vamos a evaluar cómo puede convivir con Todomoda e Isadora una tercera marca, siempre en el rubro accesorios», dijo Castelli. De todos modos, aseguró que la empresa tiene «procesos y sistemas muy sólidos que podrían ser aplicados a otras industrias».

Los 843 locales de la empresa son propios -no franquicias-, lo que es posible gracias a un software que centraliza la información de todos los locales y permite administrarlos. En cada país hay un organigrama de trabajo que llega hasta el country manager, que reporta al CEO en la Argentina, que maneja «la matriz». Esa matriz procesa millones de datos al día, saca conclusiones, y traza el rumbo de hacia dónde expandir el negocio.

Castelli diseñó él mismo el primer sistema operativo. «Fue en abril del 95. Mi hermana, que empezó la empresa conmigo, me decía: necesito un reporte nuevo y yo me quedaba hasta las madrugada programando, pero al otro día a la mañana lo tenía», recordó sobre los primeros tempos. Hoy la empresa es, según sus propias palabras, «uno de los cinco jugadores de accesorios más grandes del mundo».

El corazón de la empresa, una de las más importantes del mundo en el rubro de accesorios, está en las oficinas de Costa Salguero. Ahí el equipo de alrededor de 50 personas abocado a la tecnología convive con el área «artística y creativa».

La firma tiene una oficina de abastecimiento en China, de donde traen gran parte de la mercadería. Sin embargo, el diseño es íntegramente argentino y, curiosamente, es el mismo para las tiendas de todos los países. «Tenemos coolhunters (cazadores de tendencias) en Londres, Barcelona, París y vamos reforzando equipos afuera, pero la colección se diseña en la Argentina y la misma que se comercializa acá será la que llegue a los países Europa del Este. Solo alrededor del 10% del bloque se ajusta a cada mercado», explicó Castelli.

Fuente: La Nación

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