Gastronomía

La importancia de la música en la experiencia de los comensales

Poner música o no. Qué tipo o género, en qué momento, a qué volumen. Estos son algunos de los puntos a definir que pueden ayudar a que el público lo pase mejor.
Por Alicia Sisteró
Instagram @aliciasistero
Diseño, luz, aromas y lo que oímos son algunos componentes que influyen en el ambiente y en las vivencias de los clientes. Es tal la importancia de la música, que existen especialistas dedicados a asesorar e implementar una serie de recursos para lograr determinados efectos en los comensales. Aunque también la ausencia de música y ruidos es utilizada junto a un interiorismo minimalista para que el público se focalice más en la comida y bebida.
¿Eligen las personas el restaurante por su música? En ocasiones sí. Cuando no les interesa mucho qué van a comer, o necesitan hablar tranquilos en una reunión de trabajo, o quieren tener una cena romántica. También están aquellos a quienes no les interesa en absoluto la música que escuchan, pero sin saberlo están siendo influidos en su estado de ánimo por los sonidos que perciben.

Lo primero que un restaurante debería hacer para elegir la música, es recordar el tipo de público al que apunta: sexo, edad, estilo de vida, gustos. Así será más fácil coincidir con sus gustos musicales, y mejorar su experiencia.

Volumen alto y canciones con ritmo acelerado producen un efecto de agitación que se traducen en mayor consumo. Volumen bajo y un estilo suave como jazz o clásica, provocan sensación de bienestar y abren el apetito, logrando a veces más del 20% de aumento en la compra.
Cada día más restaurantes eligen musicalizar sus espacios, dándole tanta importancia como a su decoración, el servicio o la materia prima. Incluso algunos apoyan su imagen y concepto en estilos musicales, convirtiéndose en restaurantes temáticos.

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