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Más presión gremial: moyanistas insisten con 40% de aumento y gastronómicos presionan con paro

(DyN) – La disputa entre las distintas vertientes sindicales y el Gobierno recrudeció con el reclamo del moyanismo de aumentos salariales por encima del 40 por ciento, porcentaje que había sido rechazado por funcionarios kirchneristas y la dirigencia industrial, al tiempo que el gastronómico Luis Barrionuevo no descartó que su gremio realice un paro, al igual que el anunciado por los metalúrgicos.
El secretario general del gremio de Dragado y Balizamiento, Juan Carlos Schmid, reafirmó la postura de la mayoría de los sindicatos de reclamar aumentos salariales por encima del 40 por ciento.
«El año pasado (el aumento salarial) fue del 34 por ciento para nuestro gremio. No puedo sentarme a discutir por debajo de esa cifra, y además vamos a agregar el reclamo por Ganancias, que oscilaba entre los 8 y los 10 puntos», advirtió.
Por su parte, Barrionuevo amenazó con medidas de fuerza si su gremio no logra un aumento del 20 por ciento como adelanto de las paritarias de julio.
En referencia al paro de la UOM, Barrionuevo justificó la decisión de su par Antonio Caló, ya que «volvió a su congreso de Mar del Plata con las manos vacías» tras las negociaciones paritarias y en situaciones como esas un dirigente sindical «no tiene otro destino que pintarse la cara».
Los metalúrgicos resolvieron un paro de 36 horas, con fecha a determinar el martes 21, precisamente cuando se reanude el contacto con las cámaras empresarias en el Ministerio de Trabajo.
Por su parte, Schmid reclamó aumentos superiores al 40 por ciento, al día siguiente de que el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, dijera que no encontraba «fundamentación» para ese porcentaje.
«En los últimos tiempos estamos acostumbrados a mirar la realidad desde cristales distintos, por lo menos entre el sindicalismo y la visión de los propios funcionarios. Si el año pasado hubo una inflación que trepó por encima del 35 por ciento y este año no sabemos hasta dónde va a llegar la proyección, naturalmente no se puede asegurar que no ha habido deterioro del salario», sostuvo Schmid.
El gremialista aseguró que la inflación es «el punto central del reclamo» y advirtió que la combinación con el impacto del impuesto a las Ganancias «hace que se pierda y se distorsione el espíritu de la negociación». En declaraciones a radio FM Uno, Barrionuevo juzgó que «muchas organizaciones sindicales que han firmado a la baja (anteriores acuerdos salariales), fundamentalmente los que son adictos al Gobierno, los que van a aplaudir al Gobierno» se encuentran en la actualidad «con salarios magros porque se los comió la inflación».
«Caló lo aclara muy bien: no es un paro contra el Gobierno, contra Cristina (Kirchner), porque él jamás va a parar contra Cristina, pero en el reciente Congreso de Mar del Plata de la UOM los metalúrgicos están diciendo que están mal porque vienen con tres años de desfase (por la inflación) en el poder adquisitivo», advirtió.
Para Barrionuevo, Caló «podría haber dicho ‘quite de colaboración o una huelga de 24 horas’, pero debe ser tanta la calentura porque lo dejaron solo (desde la Casa Rosada) que el ‘tano’ dijo: ‘vamos por la 36 horas, si no me prenden fuego los delegados metalúrgicos de todo el país'».

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