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Miss Mary: el clásico mendocino que reinventó la pastelería tradicional y ahora apuesta por una experiencia gastronómica integral

Con más de 35 años de historia, Miss Mary, proyecta nuevas líneas de negocio y busca seguir creciendo sin perder la esencia que la convirtió en un clásico de Mendoza.

Hay marcas que se vuelven parte de la memoria colectiva. Lugares que atraviesan cumpleaños, reuniones familiares, desayunos especiales y celebraciones importantes durante generaciones. En Mendoza, Miss Mary ocupa desde hace años ese lugar.

La historia comenzó mucho antes de convertirse en una marca reconocida. Nació de la pasión de María del Valle Aguinaga, quien desde muy chica dedicaba sus tardes a cocinar tortas, budines y galletas. A los 13 años ya vendía sus preparaciones a bares y restaurantes del centro mendocino, llevando las tortas caminando, una por una.

Con el tiempo llegaron las mesas dulces para casamientos, las visitas personalizadas a clientes, el primer café en la Quinta Sección y una marca que comenzó a crecer “haciendo camino al andar”.

Hoy, con más de 35 años, Miss Mary atraviesa una nueva etapa liderada por Angie Aguinaga, quien impulsa la evolución del negocio con un objetivo claro: reinventarse sin perder la esencia.

Lola y Angie

“La identidad de Miss Mary es clásica, sobria y sin pretensiones, con esa seguridad que solo da quien lleva más de treinta y cinco años haciendo bien lo mismo”, explica Angie.

En un contexto donde muchas marcas gastronómicas se apoyan en tendencias efímeras o propuestas visuales virales, Miss Mary eligió otro camino: sostener la calidad, la consistencia y el vínculo emocional construido durante décadas.

“No sigue tendencias porque no las necesita, pero sí se propone estar de moda siempre”, resume.

Ese posicionamiento se traduce en decisiones concretas dentro del negocio. Desde la empresa aseguran que cada producto cuenta con manuales de procedimiento específicos y que recetas, ingredientes y tamaños se mantienen intactos para garantizar una experiencia estable en el tiempo.

“La clave estuvo siempre en mantener estándares claros y una calidad constante a lo largo de los años”, sostiene.

Pero incluso las marcas más tradicionales necesitan leer los cambios del consumidor. Y fue justamente una pregunta la que impulsó una de las transformaciones más importantes de esta nueva etapa.

  • “¿Qué le resolvés a tus clientes?”

La consulta, hecha por un colega del rubro, obligó a Angie a repensar el negocio desde otro lugar. La respuesta no apareció inmediatamente. Entonces decidió preguntárselo directamente a quienes eligen la marca todos los días.

La devolución fue contundente: los clientes querían que Miss Mary les resolviera todo.

“Muchos vienen de lejos por una sola torta y quieren llevarse la juntada solucionada: el almuerzo, el postre, el cumpleaños completo, dulce y salado, torta, vela y bengala”, cuenta.

A partir de esa necesidad nació la nueva propuesta salada de la marca, una unidad que busca complementar la experiencia histórica de Miss Mary y convertirla en una opción integral para reuniones, celebraciones y encuentros.

La propuesta funciona por encargo e incluye distintas variedades de sándwiches brioche, mini hamburguesas con cheddar y cebollas caramelizadas, tacos de pollo, pinchos gourmet, picadas y mini ensaladas.

Más allá del menú, detrás de esta incorporación hay una lectura concreta sobre el consumo actual.

“La gente no quiere perder tiempo ni estresarse. Quiere la vida más fácil y quiere disfrutar”, afirma Angie.

En ese sentido, desde la empresa entienden que hoy la experiencia gastronómica ya no se limita únicamente al producto. El consumidor busca practicidad, calidad y soluciones completas.

Además de ampliar la propuesta salada, Miss Mary trabaja actualmente en el desarrollo de nuevas líneas vinculadas a harinas alternativas y opciones sin gluten, con la intención de llegar a más públicos sin abandonar su identidad original.

La empresa también proyecta fortalecer su presencia en el segmento corporativo y de eventos empresariales, una unidad que aparece como una de las grandes apuestas para esta nueva etapa.

Puertas adentro, otro de los aspectos que Angie destaca es la cultura interna del negocio.

“Hay una cofradía femenina muy poderosa en Miss Mary. Es un equipo de mujeres que se sostienen entre sí”, describe.

Y agrega: “Intento dar lo mejor en cuanto a condiciones laborales dentro de lo posible, y la verdad es que tengo un equipazo trabajando conmigo. Eso se siente adentro y también se nota afuera”.

Con una marca consolidada en el imaginario mendocino, pero mirando hacia nuevas oportunidades de crecimiento, Miss Mary resume esta etapa en una frase que funciona casi como declaración de principios: “Un clásico que se propone siempre estar de moda”.

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