¿Por qué Bodega Trivento calificó su cosecha 2019 de “extraordinaria”?

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Bodega Trivento, emplazada en Mendoza, presentó su reporte de Cosecha 2019, a la que calificó como “extraordinaria”, de la mano de la “benevolencia climática y la coordinación estratégica de todas las áreas de la bodega”.

Según Germán Di Césare, chief winemaker, y Cristian Linares, gerente agrícola, la vendimia inició el 30 de enero con buenas expectativas y culminó el 26 de abril, con un 10% más de volumen de uvas de fincas propias y una excelente sanidad de las mismas.

“Si la 2018 fue una excelente vendimia, la 2019 fue aun mejor”, señaló Di Césare.

En cuanto a los vinos que se están logrando, el enólgo destacó que Malbec fue la tinta por excelencia de esta cosecha: “su tonalidad violácea se apreciará durante varios años en los vinos de alta gama”.

Tanto en Valle de Uco (y más específicamente Paraje Altamira, Gualtallary, San Pablo y Los Sauces) como en Luján de Cuyo (en los distritos de Agrelo, Perdriel, Vistalba y Las Compuertas), la uva Malbec entregó fruta roja fresca y madura, un potencial alcohólico menor que 2018 y una acidez naturalmente elevada, según el experto.

En tanto, Cabernet Franc y Cabernet Sauvignon del Valle de Uco presentaron un perfecto balance entre acidez y azúcar, buen color y taninos potentes. De igual manera, Pinot Noir dejó lucir sus aromas a frutillas y suave acidez, gracias al bondadoso verano y a la altitud del viñedo en San Pablo (Valle de Uco), según detalló Di Césare.

En términos de cantidad, la variedad Malbec representó casi el 45% de la producción total de lo cosechado en Trivento. “De esta manera, la bodega se aseguró uva Malbec de excelente calidad, sanidad y perfil organoléptico en todos los segmentos en los que elabora”, agregó.

Respecto de las uvas blancas, el enólogo señaló que “tuvieron un buen año, en especial por la sanidad de sus frutos. El potencial de alcohol fue medio, lo que permitirá obtener vinos frutados y frescos”.

En esta vendimia se destacan Chardonnay y Sauvignon Blanc del Valle de Uco, por su fina acidez y aromas a manzanas verdes, cítricos y flores.

En cuanto a la influencia del clima, Linares explicó que el invierno seco se extendió 10 días más de lo esperado, aunque generó pocas nevadas en cordillera. El frío prolongado provocó brotaciones levemente tardías, sin afectar la producción. Las temperaturas mínimas del mes de agosto fueron inferiores a los registros históricos, posibilitando a la vid completar sus requerimientos de frío para comenzar el ciclo vegetativo.

Luego, la primavera fue levemente más cálida, en especial el mes de septiembre, y con niveles de humedad dentro del rango normal histórico. No se presentaron heladas que pudieran afectar los viñedos. Por su parte, la escasez de precipitaciones permitió trabajar con precisión en el manejo del riego hasta avanzado el verano.

La época estival se caracterizó por presentar escasas precipitaciones y pocos días de temperaturas muy elevadas. Tampoco se registraron grandes tormentas de verano ni granizo en las fincas de la bodega.

“Estos factores permitieron una marcha fenológica de la vid dentro de las fechas promedio. La cosecha finalizó con un otoño excepcional para la madurez de las uvas, con noches frescas y días cálidos”, señaló el experto.

Así, desde Trivento aseguraron que la vendimia 2019 puede caracterizarse de “natural equilibrio” en cuanto a la acidez, pH y contenido de azúcar, en todas las variedades. Los perfiles aromáticos en general fueron frescos y las uvas tintas mostraron buen contenido tánico y alta intensidad en el color.

Fuente: iProfesional