Sin categoría

Por qué la demanda laboral no para de derrumbarse

El Índice de Demanda Laboral (IDL) que elabora el Consejo Profesional de Ciencias Económicas (CPCE) para Córdoba, arrojó el último mes una caída mensual del 21,75%, pero que a nivel interanual se transforma en una retracción del 40,9%, lo que significa que, lejos de repuntar, las solicitudes de empleo siguen sin despegar.

Por el contrario, marzo constituyó el 15º mes consecutivo con baja interanual, transformándose así en el ciclo negativo más grande desde que se mide el IDL, superando incluso a la sucesión de 14 meses con retracción que ocurrió tras la crisis financiera internacional de fines de 2008.

En diálogo con Punto a Punto Radio, el titular del CPCE, José Arnoletto, opinó que “este indicador lo que muestra es que las empresas están saliendo a buscar mucho menos que un año o dos atrás. Entonces, las expectativas de las empresas no están en que su nivel de actividad vaya a aumentar. Con suerte se va a mantener o va a tender a disminuir en algunos casos”.

Lo más grave en este contexto, es que los empleos “que hablan de la calidad de una economía, vinculados con puestos técnicos u operarios calificados, son los que más han bajado”.

– ¿Qué factores inciden en esta expectativa?
– Bueno, años electorales son años en los que habitualmente no se toman decisiones importantes en las empresas. Nadie plantearía una ampliación de planta, un aumento significativo de capacidad instalada, porque tiene la incertidumbre de que el proyecto de inversión pueda verse modificado luego de un cambio electoral. En otros países el pulso económico continúa igual aún cambiando de gobierno, pero en el nuestro eso es más delicado. Atento a otras variables también de la economía argentina, como se la suba de costos y la perdida de rentabilidad de las exportaciones. Eso hace que en Córdoba en particular, que es agrícola e industrial, que las exportaciones estén siendo menos rentables, lógicamente que esto demanda menos nivel de trabajo.

-¿Qué otros sectores, más allá de la metalmecánica, están siendo mas golpeados?
– En operarios no calificados, es en la construcción donde más se siente la caída. En operadores calificados, todo lo que tenga que ver con industrias metalmecánicas. Siguen trabajando a buen viento todo lo que son ingenieros, informáticos, electrónicos y demás porque eso también tiene una demanda de exportación, que todavía tiene competitividad y valor agregado. Pero las señales de una economía que se va debilitando y va siendo menos amigable para el comercio exterior, se van notando cada vez en más en las fuentes de empleo.

-¿Cómo siguen las perspectivas para el año?
– Lo que se ve es una calma en cuanto a la toma de decisiones trascendentes en las empresas. Tampoco hay despidos masivos, no tenemos que ser alarmistas en eso, no hay destrucción del empleo. Lo que pasa es que si Argentina quiere continuar una senda de crecimiento, tendría que estar aumentando el nivel de empleo y económico en el orden del 5 al 6%, y este año, con suerte, va a estar o empatado el crecimiento del PBI o con un aumento no mayor al 2%. Por eso digo que esto es un problema de expectativas, no de realidades. El empresario no va a sumar un empleador a su plantilla, si no tiene la certeza de que va a tener trabajo para ese empleado en unos meses o un año. 

Escribe un comentarios