Los nuevos aranceles impuestos por Donald Trump en Estados Unidos reconfiguran el comercio internacional y abren una ventana de oportunidad para Argentina, en medio de una coyuntura marcada por tensiones geopolíticas, inflación en EE.UU. y una búsqueda de nuevos acuerdos comerciales.
El presidente estadounidense, Donald Trump, reinstaló aranceles que afectan de forma diferencial a distintos países, provocando un “reseteo” global en las reglas del comercio. El nuevo esquema no sólo establece barreras directas a las importaciones, sino que genera distorsiones vinculadas al tipo de cambio, la triangulación comercial y los beneficios relativos según la carga arancelaria que enfrente cada país competidor.
Por ejemplo, mientras que Brasil tributa un 10% para exportar café a EE.UU., Vietnam enfrenta un 46%. Esta disparidad genera ventajas para ciertos países latinoamericanos, y marca el estilo negociador de Trump: endurece primero, niega después y finalmente ofrece acuerdos que presenta como logros propios.
Una nueva geopolítica del comercio
Según el economista Salvador Di Stéfano, América Latina podría verse beneficiada en esta primera etapa, mientras que Asia (especialmente China) aparece como el principal perjudicado. Estados Unidos mantiene un arancel del 20% con la Unión Europea, en una jugada que apunta a presionar por una renegociación.
Los aranceles también alcanzan a México y Canadá, aunque dentro de un marco condicionado: EE.UU. está dispuesto a mantener los acuerdos existentes si no ingresan fentanilo ni inmigrantes ilegales desde esos países.
Con este nuevo escenario, el comercio mundial se divide en dos grandes bloques: por un lado, los aliados (América, Europa); por otro, China y el resto del mundo. “Habrá que ver qué alianzas se forman y cómo juega cada país en este nuevo tablero global”, apunta Di Stéfano.
Argentina: entre riesgos globales y oportunidades locales
En este contexto, Argentina aparece con un arancel del 10% para exportar a EE.UU., y ya comenzaron las gestiones para llevarlo a cero. Si bien la caída del precio del petróleo (a 66 dólares el barril) puede complicar al país, la expectativa es que los valores se recuperen, ya que EE.UU., el principal productor mundial, tiene altos costos de extracción.
En la Bolsa, las acciones energéticas argentinas como YPF y Vista registraron bajas tras los anuncios, pero Di Stéfano mantiene una visión optimista: ambas compañías están en procesos de expansión, con obras clave en gasoductos y exportaciones a Brasil.
El precio del gas, en alza a nivel internacional, también podría beneficiar a las empresas argentinas del sector.
Señales positivas en bonos y tipo de cambio
En el plano financiero, los bonos soberanos en dólares presentan precios atractivos. El AL35D, por ejemplo, cotiza a 62 dólares con una TIR del 12,9%. Di Stéfano lo explica en términos simples: “Invertís 62 dólares, cobrás cupones por el equivalente al 6,7% en dólares y te queda una gran apreciación por delante”.
Además, hay optimismo por un posible acuerdo con Estados Unidos, un nuevo entendimiento con el FMI y el ingreso de divisas de organismos internacionales para reforzar las reservas del Banco Central. Todo esto podría traducirse en un dólar más estable y una inflación en baja.
En ese marco, la recaudación tributaria nacional creció un 7,2% real, y las jubilaciones y pensiones comenzaron a ganarle a la inflación, aunque siguen siendo bajas. También se observan señales de alivio fiscal en las provincias, con tres meses consecutivos de suba en la coparticipación.
El peso, por su parte, se mantiene firme: el dólar oficial se estabilizó en torno a los $1.300 y los contratos a futuro marcan una posible baja. Las tasas en pesos comienzan a caer, lo que da lugar a nuevas decisiones de inversión.
¿Momento para comprar?
Con un mercado teñido de rojo por la incertidumbre, Di Stéfano lanza su recomendación clásica: “Se compra cuando las pantallas están en rojo y se vende cuando están en verde”.
En este nuevo escenario global, Argentina podría encontrar una oportunidad única para reposicionarse en los mercados internacionales. Pero todo dependerá de cómo juegue sus cartas en la mesa de negociación y si logra consolidar la estabilidad interna que necesita para aprovechar este nuevo orden.
Fuente: Punto a Punto Córdoba



Los comentarios están cerrados.