Mendoza

Retiro voluntario: el capital que puede cambiar una vida o desaparecer sin un plan

Por Nicolás Suraci / Director de Suraci Franquicias

Miles de personas recibirán indemnizaciones importantes en los próximos meses. La verdadera pregunta es qué harán con ese dinero para construir un futuro sustentable.

Hace tiempo vengo pensando en una realidad que nos toca de cerca y que me hace reflexionar: el Gobierno nacional está impulsando planes de retiro voluntario en diversos organismos públicos. 

Solo en ANSES ya se abrió el programa con indemnizaciones que, en algunos casos, alcanzan los 80 millones de pesos pagados en un solo desembolso. Según las proyecciones oficiales, antes de agosto podrían salir más de 5.000 empleados de distintos organismos del Estado.

Son miles de personas que, de un día para el otro, van a tener en la mano una suma de dinero significativa. Y también van a tener algo que muchos nunca tuvieron: tiempo libre y la posibilidad de decidir qué hacer con su vida. La pregunta que me hago, y que nos deberíamos hacer todos en el sector, es: ¿cuántos de ellos van a aprovechar esa oportunidad de verdad?

Porque acá está el problema real. Recibir una indemnización importante es un momento bisagra, un verdadero punto de inflexión. Pero si ese capital se guarda debajo del colchón, se diluye en el gasto del día a día, o simplemente queda parado y pierde poder adquisitivo a una velocidad alarmante. Los que no planifican terminan, en pocos años, sin el empleo que tenían y sin el capital que recibieron. Así de crudo.

En más de una década de trayectoria en el sector de las franquicias he visto esta película muchas veces. Es lo que comúnmente llamo la “parálisis por análisis”: personas con dinero disponible, con ganas reales de emprender, pero sin un camino claro, que terminan congeladas por el miedo o la incertidumbre. 

Sin embargo, también he visto lo contrario: personas que tomaron esa liquidación, se asesoraron de forma correcta, eligieron bien y hoy tienen un negocio propio que les genera ingresos todos los meses y les devolvió el manejo de su tiempo.

La diferencia entre uno y otro caso casi nunca es la suerte. Es el acceso a información de calidad y una decisión tomada a tiempo. Ahí es donde aparece una pregunta clave: ¿Por qué las franquicias son una opción concreta y real para este perfil?

No lo digo solo porque sea nuestro negocio. Lo digo porque los números y la realidad del mercado lo respaldan de manera contundente. El 49% de las franquicias en Argentina requiere una inversión de hasta USD 50.000, y existen modelos muy accesibles que arrancan desde los USD 10.000. 

El plazo de recupero estimado ronda entre los 18 y 36 meses. Además, el sector demostró una resiliencia admirable: creció casi un 9% en nuevas aperturas el último año, incluso en un contexto económico complejo como el que atravesamos.

Una franquicia no es una fórmula mágica ni un eslogan motivacional de redes sociales. Es, fundamentalmente, replicar un modelo que ya fue probado, que ya superó crisis, que cuenta con procesos establecidos, proveedores desarrollados y una marca instalada en la mente del consumidor. El riesgo comercial nunca desaparece del todo -quien prometa lo contrario está vendiendo humo-, pero se reduce de manera abrupta.

Para alguien que viene de años de trabajo en relación de dependencia, que carece de experiencia previa como empresario, pero sí tiene capital disponible y el deseo genuino de construir algo propio, el sistema de franquicias funciona como el puente más inteligente posible. Es el nexo entre la seguridad que acaba de dejar atrás y la independencia que siempre quiso alcanzar.

Lo que más me importa transmitir hoy es un mensaje de prudencia y acción: si estás en proceso de evaluar un retiro voluntario o si ya firmaste el acuerdo, no tomes decisiones sobre tu futuro en soledad. No te lances a ciegas ni te dejes llevar por impulsos. Consultá. Preguntá. Analizá opciones. Pero, sobre todo, ¡no te paralices!

Un retiro voluntario o un despido pueden vivirse como el fin de una etapa, o pueden ser, si se mira con perspectiva, el inicio de la fase más interesante y fructífera de tu vida profesional. Depende, en gran parte, de lo que hagas en las próximas semanas con esa decisión.

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