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Desde la empresa Deloitte, en el marco de un encuentro explicativo sobre información contable y auditoría para periodistas, comentaron los resultados del «trabajo de procedimiento focalizado» que les fue encargado a principios de este año desde la Fábrica Argentina de Aviones (Fadea), dando a conocer algunos detalles nuevos sobre las irregularidades generales que fueron de público conocimiento meses atrás.
Los contadores a cargo de la realización del informe  ampliaron información sobre  el balance 2015, que cerró con un rojo  de más de 1.400 millones de pesos. Entre los indicadores que evaluaron, estuvo el chequeo sobre la medición de la deuda, la valuación de los inventarios, el chequeo sobre las horas extras y los honorarios pagados, etc.
Explicaron que buena parte  de esa deuda era producto de la devaluación de diciembre, debido a que «la empresa se financiaba en moneda extranjera». Sobre esto, detallaron: «La compañía de alguna manera el financiamiento que obtenía del Ministerio de Defensa en lugar de destinarlo a la compra de materiales lo destinaba a pagar gasto corriente. Así, se  quedaba con deuda y después vino la devaluación».
Crédito trunco
Además, comentaron que se consideraron en ese «rojo» unos 100 millones de pesos de  un crédito que esperaban recuperar del Ministerio de Defensa «del que no había ningún indicio que se recuperara».
Inventarios sobrevaluados
Al investigar si estaban bien valuados los inventarios, los especialistas subrayaron que «los inventarios estaban sobrevaluados porque cargaban una ineficiencia  en el costo laboral recargado (por horas extra de trabajo) que después el cliente no reconoce». Sobre esto, agregaron que FadeA reconoció en su propio análisis de gestión dicha situación.
En este sentido, aclararon: «Esas horas de trabajo no eran un activo. Para que algo sea un activo tiene que cumplir una misión, que es generar beneficios económicos a futuro que permita una recuperación. El resto es pérdida».
Asimismo, ejemplificaron esto con los proyectos con Embraer, con quien Fadea firmó un acuerdo para trabajar en partes del avión militar KC-390 y con el  proyecto de avión de la Unasur: «Los proyectos de Unasur y del KC-390 eran millones y millones de pesos. Un acuerdo extraordinario, había 50 millones de pesos que estaban activados como gastos pre-operativos». Los contadores aclararon que esos gastos se adjudicaban a dos años de investigación y desarrollo pero sin plan de negocios en evidencia. «Para la profesión no es activo esto, no reúne esas condiciones, esto es pérdida y una vez que es pérdida ya no lo podés recuperar más una vez que pasó un ejercicio», resaltaron.
El helicóptero que no vuela
Entre los gastos que dejaron los números en rojo, se cuenta “un helicóptero chino que compraron por dos millones de dólares pero que no tiene licencia, no lo pudieron homologar”. Esto se debió a que la Asociación nacional de Aviación Civil (ANAC) debía regular el prototipo y certificar la licencia para el vuelo. «No es que se le denegó, no le presentaron nada porque no lo tenían», confirmaron.
Sobrecostos en horas extras y viáticos
Otros números que engrosaron la deuda de FadeA estuvieron, según confirmaron los realizadores del informe, en las horas extras y los viáticos. «Se pagaron 22 millones de pesos en horas extras en una empresa que perdió 1500 millones de pesos, que tenía ineficiencia productiva», ratificaron.
A su vez, los gastos en viáticos por trabajar fuera de la planta (en el país o en el exterior) implicó que haya «gente que cobró 500 mil pesos al año en honorarios, al margen de los costos de la estadía».
A pesar de estos resultados negativos que arrojó el informe, los contadores a cargo del mismo rescataron que «como dijo Ercole (en alusión a Ercole Felippa, nuevo presidente de FadeA) hay mucha gente muy capaz, con muchos años en la empresa, muy valiosa».
 

El auditor externo tiene un rol clave para las empresas: es el encargado de evaluar si la información incluída en los estados financieros está de acuerdo con las normativas contables vigentes aplicables.
Las normas contables «tienen cambios a menudo», afirman desde Deloitte y la razón es simple: son convenciones que derivan de un marco conceptual que también es convencional. «Estos cambios obedecen a las nuevas formas de hacer negocios», explicó Carlos Lloveras, de Deloitte y parte del equipo de la empresa explicó algunos de los aspectos más importantes en la actualidad.
Convergencia en las normas internacionales. «Desde el 2010 el mundo del mercado de capitales tiene una marcada tendencia hacia la convergencia en las normas internacionales de información financiera debido a las criticas en las diferencias, aunque todavía hay diferencias sustanciales».
Lloveras ejemplifica esto: «El balance de norma contable de EE.UU puede estar bien y dar pérdida pérdida y en Argentina puede estar bien y ganancias».
Diferencias en modalidad de balances. Lloveras remarcó también las diferencias. Al momento de la presentación de balances, mientras en EEUU sólo presenta balances la última compañía «holding», en Argentina todas las empresas de un grupo deben hacer saber sus estados contables. «En EEUU sólo se ve la empresa consolidada y su balance pero allá los controles son mucho más férreos».
El impacto de la inflación en los balances locales. A su vez, en Argentina en particular Lloveras analizó el caso de ajuste por inflación en los balances: «Ahora están dadas las condiciones para que haya ajuste por inflación, con el gobierno anterior no se podía porque decían que la inflación no existía».
En cuanto a la vigencia de su aplicación, detalló que «hoy es probable que haya que aplicarlo obligatoriamente para la empresa que cotiza en bolsa, porque la empresa que cotiza en bolsa se prepara de acuerdo a las normas internacionales». Además, recordó que hay empresas que iniciaron reclamos por ajuste por inflación contenidas en la ley del impuesto a las ganancias y lo ganaron, como el Caso Candy, que sentó jurisprudencia e hizo que otras empresas se encolumnaran detrás de esa causa.
Por su parte, Martín Apaz, economista de Deloitte evaluó que «no deberíamos pasar a estar entre los países hiperinflacionarios» y que esto podría influir en la economía cotidiana. «A la progresión global Argentina la está observando hace varios años y esto tiene mucho impacto en lo que es distribución de dividendos, retorno de inversión y en otros aspectos importantes».