Luego de que el Gobierno reestructurara la organización normativa del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) y derogara 973 normas para eliminar intervención en los procesos productivos para quitar burocracia en los procedimientos, en un posteo en su cuenta personal de la red social X el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, enfatizó que la medida “deja atrás décadas de burocracia absurda en el sector vitivinícola”.
“La resolución deroga 973 normas (sí, 973!) y redefine completamente el rol del organismo. Dejamos atrás el régimen en el que el Estado pretendía controlar cada paso del proceso productivo para pasar a un modelo donde se enfoca exclusivamente en garantizar la aptitud para consumo del vino. La industria del vino ya mostró lo que puede dar», indicó.
En ese sentido, Sturzenegger recordó que la Argentina produce 900 millones de litros de vino por año: “Lo que la convierte en el quinto productor mundial. Exportamos US$800 millones anuales. Pero el consumo mundial del vino está cayendo y los gustos cambian (por ejemplo, se impone en varios países el consumo de vino sin alcohol). Por ello, es un imperativo darle a la industria la flexibilidad y libertad necesarias para adaptarse a este cambiante entorno».
“Para tomar noción de lo exagerado de este régimen, en 2024 el INV emitió 140.000 permisos de tránsito y realizó más de 5000 inspecciones a bodegas. Existen registros de empresas que recibían una inspección cada dos días. Como si esto fuera poco, el INV se encargaba de trámites innecesarios como la determinación año a año del grado alcohólico mínimo permitido para cada tipo de vino según la zona. Y como siempre decimos, menos burocracia son menos oportunidades para la corrupción. Al eliminar las fiscalizaciones intermedias los inspectores solo tomarán muestras de los productos embotellados y los enviarán a analizar, cerrando la puerta para la discrecionalidad y la corrupción. En otras palabras, ya no andarán los inspectores del INV interfiriendo en la producción de las bodegas, un reclamo de los productores que se repetía sin cesar. Y como dice el titular del INV, la inmensa mayoría de las bodegas hace años que no tiene problemas ¿Por qué tratarlos como delincuentes? Ya bastantes dificultades tiene el negocio en sí mismo para que el Estado ande complicando las cosas. VLLC!“, finalizó el funcionario en su posteo.
En tanto, en un comunicado, la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca destacó que esta resolución hace “una profunda reforma que moderniza el marco regulatorio del sector vitivinícola, eliminando trabas burocráticas y devolviendo la libertad a la industria”.
Fuente: La Nación



Los comentarios están cerrados.