Mendoza Newsletter de Mauricio Llaver

Vacunas contra la decadencia en el país de Gran Hermano / Newsletter de Mauricio Llaver

Los mandan a espiar y tocan el timbre / Problema argentino: hay consenso, pero sobre ideas equivocadas / También hay una vacuna, aunque nunca sea fácil cambiar las cosas / Tuit de la semana: ojo con la inflación de las palabras / Un Embajador para el que Mendoza superó sus expectativas / Nuestros cielos se siguen abriendo: Copa agrega vuelos / La posta de los negocios: comprar un auto usado / Y una gira del vino por Francia, por supuesto.
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23 de octubre 2022

LOS MANDAN A ESPIAR Y TOCAN EL TIMBRE. El presidente y su portavoz decidieron que unas declaraciones en Gran Hermano fueran de alta relevancia, y hasta quienes jamás veríamos un programa tan estúpido nos enteramos de que un tal Alfa había acusado a Alberto Fernández de coimero. Las interacciones por Twitter sobre Gran Hermano saltaron el 3.000 por ciento de un día para el otro: si hubieran querido publicitar la acusación, no lo hubieran hecho mejor. A esta gente la mandan a espiar y toca el timbre. Ese es el nivel de patetismo de este gobierno, donde no sabemos quién manda, el Día de la Lealtad se festeja con todos separados, y la inflación corre fluidamente, con vida propia, mientras carcome diariamente la vida de todos los argentinos.

UNA VACUNA CONTRA LA DECADENCIA. El problema de la Argentina no es la falta de consensos: el problema es que hay un consenso dañino sobre el funcionamiento del Estado. Esa es la tesis que los economistas Osvaldo Giordano, Carlos Seggiaro y Jorge Colina desarrollan en “Una vacuna contra la decadencia”, un libro que sería bueno que leyeran los políticos de todos los partidos (o por lo menos sus asesores). Giordano es ministro del peronista cordobés Schiaretti; Seggiaro se define como “no liberal”, y Colina es consultor independiente. Pero los tres coinciden en algo: un Estado como el argentino no le sirve a un gobierno de derecha ni de centro ni de izquierda. Es inviable para cualquiera. La madre del desastre se resume en esta definición (con subrayado mío): “En materia de organización y gestión pública pensamos que las principales dificultades no están asociadas a los disensos y a las confrontaciones sino a una importante cantidad de consensos en torno a ideas equivocadas que producen un enorme daño a la dinámica del sector público. Ya sea porque se reivindican activamente o porque se toleran pasivamente, lo cierto es que hay un conjunto de malas prácticas que se sostienen en el tiempo sin distinciones ideológicas ni sectoriales”.

UNA VACUNA CONTRA LA DECADENCIA (II). Giordano y Colina presentaron el libro en la UNCuyo, y fue auspicioso que el impulsor fuera Alfredo Cornejo (porque, insisto, el libro sólo servirá si lo aplican quienes toman decisiones). Las dos grandes deficiencias del Estado argentino son “el desequilibrio financiero crónico, es decir la tendencia a recaudar menos de lo que se gasta o a gastar más de lo que se recauda”, y “la baja capacidad de gestión pública”. Un ejemplo demoledor es que “en los últimos 60 años, 54 fueron de déficit”. Podría abundar en ejemplos abrumadores, pero es innecesario porque todos sabemos que el Estado funciona como la mona. Lo que importa es que los tres autores plantean una serie de ideas-fuerza para reconvertir a ese monstruo ineficiente, que pueden resumirse así: ser “políticamente incorrectos” y cuestionar los malos consensos que existen desde hace décadas; incorporar previsión al sistema previsional; desenmarañar el sistema tributario; hacer que “el que gasta, que recaude” (redefiniendo la coparticipación, que no estaba en la Constitución Nacional original); e incorporar mediciones de resultados “para transformar a los empleados públicos en servidores públicos”. Nada es fácil de lo que proponen, pero “Una vacuna contra la decadencia” merece una buena lectura y una buena reflexión para ver si alguna vez revertimos nuestra caída en picada.

ESTO NUNCA FUE FÁCIL. Las grandes transformaciones nunca fueron fáciles, incluso las que más nos llenan de orgullo. Esta semana el portal Infobae recordó un hecho del que no se habla mucho en nuestros manuales: cuando el gobierno de Julio Argentino Roca implantó en 1884 la ley de educación común, gratuita, obligatoria y laica (la 1420)), Roca expulsó del país al Nuncio Apostólico por intromisión en los asuntos internos del Estado. La pelea tenía su lógica, porque la educación en manos del Estado le quitaba el monopolio de la enseñanza a la iglesia católica. El nuncio, Luis Mattera, se opuso abiertamente a aquella ley y, junto con el obispo de Córdoba, armaron una resistencia formidable. Hubo una gran batahola en los debates legislativos y en la prensa, y hasta exigencias de disculpas públicas entre ambas partes. Hasta que finalmente Roca se cansó, expulsó a Mattera, y el Vaticano no tuvo Nuncio Apostólico en la Argentina durante 16 años. Hoy recordamos eso con una sonrisa, y hasta con cierta sorpresa, pero aquel coraje del general Roca permitió que nuestro país tuviera una de las leyes más progresistas de la historia, para todas las épocas. En la Argentina que viene, donde se tendrán que enderezar tantas cosas, habrá que tener una determinación similar para frenar nuestro retroceso.

LA INFLACIÓN DE LA PALABRA. Tuit de Adriana Amado, especialista en comunicación: “La comunicación, como la moneda, puede padecer inflación. La emisión descontrolada de billetes o de mensajes deprecia el valor de aquello que representa y derrumba su credibilidad. Irremediablemente”.

MENDOZA Y EL EMBAJADOR DE EEUU. Marc Stanley, Embajador de Estados Unidos en la Argentina, estuvo unos días en nuestra provincia y subió un video a sus redes sociales con las siguientes palabras: “Había escuchado tanto de Mendoza a lo largo de los años que era difícil que Mendoza estuviera a la altura de mis expectativas. Pero de hecho superó mis expectativas. La belleza de la provincia, la comida y el vino… no se puede subestimar el vino: fue fantástico. Lo que más me impactó fue el orgullo que la gente de Mendoza tiene de su provincia. Gran visita. Estoy muy contento de que hayamos pasado cuatro días allí. Gracias por la gran recepción que tuvimos en Mendoza”

LOS CIELOS MENDOCINOS SE SIGUEN ABRIENDO. Nunca es suficiente remarcar lo importante que es sumar vuelos directos internacionales desde Mendoza. Esta semana la gran novedad vino de Copa Airlines: a partir del 14 de noviembre tendremos un vuelo directo diario (siete por semana) entre Mendoza y Panamá. Ya son más de los que teníamos antes de la pandemia. El anuncio fue tan importante que se hizo ante todas las autoridades y agencias de turismo de Mendoza. Lorena Gasser, gerente de Ventas Interior de Argentina de Copa, me contó que en nuestra provincia era notable la colaboración del Ministerio de Turismo, y que en la misma empresa estaban sorprendidos por la rapidez de la recuperación de los vuelos. Salir directo desde Mendoza hasta Panamá significa que se puede conectar con los 75 destinos que tiene Copa, y a la vez -lo que más importa a nuestros operadores turísticos-, que desde todos esos lugares pueden venir hacia aquí. Con lo bien que nos vienen los dólares de los turistas, que siga habiendo muchas noticias como la de esta semana.

LA MEJOR INVERSIÓN EN EL REINO DEL REVÉS. Francisco Olivera, La Nación. “La mejor inversión del momento para un argentino es comprar un auto usado. Pasa solo acá y es una consecuencia de la inflación, el contexto global y la escasez de vehículos. Alguien que, por ejemplo, adquirió en marzo de 2020 una camioneta Toyota Hilux turbo diésel modelo 2018, la usó en el transcurso de estos dos años y medio y la vende ahora, incluso con más del doble de antigüedad que entonces, habrá ganado un 49% en dólares al blue y 115,3% al oficial (…) La situación no solo ha equiparado los precios de lo nuevo y lo de segunda mano, algo de por sí infrecuente en cualquier rubro, sino que, en muchos casos, hasta consiguió invertir los términos: desde el punto de vista económico, a quien haya comprado ahora un 0 km y consiguió que se lo entreguen puede convenirle ponerlo a la venta 20 minutos después, incluso como usado”

Y UN VIAJE DE VINOS POR FRANCIA, POR SUPUESTO. En mi libro “Viajes con el alma despierta”, que acabo de publicar, escribí un capítulo sobre un viaje extraordinario que hice por Francia en el año 2011, acompañando a una serie de monstruos del vino mendocino. Siempre me preguntaré qué hacía yo allí. Fue una gira por Cotes du Rhone y la Cote Rotie, y en ese grupo iban Alejandro Vigil, Bernando Bossi Bonilla, Belén Iácono, Jorge Ricitelli, Pablo Minatelli, Luis Steindl, David Bonomi, Edgardo del Pópolo, Matías Michelini y Gerardo Michelini. Para mí fue como hacer un Master sobre vinos en general y sobre vinos franceses en particular. De aquella gira única no solo guardé grandes recuerdos y conocimientos, sino varias fotos. Este link refleja todo lo que es el vino: la pasión, la amistad, la camaradería y la búsqueda incesante de la perfección. Aquí lo comparto:

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