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Veinte años después, desde el Viejo Mundo

Por Beatrice Iturbide

Université de Paris 1 Panthéon-Sorbonne/Université de Montpellier 3 Paul Valery.

Founder La Tour & Béatrice de France 

Del otro lado de los mares, amanece hoy. 20 años después que el terror se convirtiera en moneda corriente. Yo recuerdo cada centímetro de ese día, en el que todo cambió. 11 de septiembre de 2001.

Hoy conmemoramos los hechos aquí en mi ciudad, mi pequeño “village” de la costa normanda: Lion-sur-Mer. La ceremonia fue muy sentida. Estas tierras francesas están muy ligadas al pueblo norteamericano. Por historia, por patria, por memoria. De ese día ya, hacen como 20 años. Exactamente, si mi memoria no está fallada. Recuerdo perfectamente mi pánico, mi desamparo y mi incertidumbre.

Estábamos todos lejos de imaginar que un nuevo ciclo se gestaba. Porque allí empezó todo: las historias de los miedos, de las distancias sociales, de no salir de casa y de comprar todo por internet. Que no quieran vendernos un cuento. Porque esto de la pandemia como génesis de la distancia social, es una historia china. ¡Literalmente! La distancia social empezó así. A partir de allí, los miedos ganaron la jugada sobre las certitudes. Nuestras seguridades individuales y colectivas se transformaron en cruciales, las peores amalgamas y comparaciones complotistas aparecieron. Dicen, que, a los miedos, les encanta robar sueños, libertades, proyectos y esperanzas. Y éstos, se alzaron con tremendo botín.

Recuerdo que las bibliotecas cerraban à las 15 por estos lares. Todo gesto ‘sospechoso’ era denunciado por el vecino más amable, y luego sancionado. Los basureros públicos eran recargados con bolsas translúcidas y los contenedores transparentes, de manera de poder ver el contenido en un abrir y cerrar de ojos. No podíamos tomar el tren ni ingresar a un supermercado sin ser controlados a la entrada. Ahí empezó el caos en los aeropuertos a la hora de embarcar: que, si traemos una mamadera, un alicate, un paquete de galletas o el ultimo “blush” de L’Oreal…Tuvimos que aprender a vivir con miedo.

Las ideas de sumisión, de terror y de muerte, vencieron. Porque el Terrorismo es eso: es carcomerte el hueso y la médula incluso, de miedo hasta paralizarte.

Para dar paso al control total. Aniquilar nuestra libertad de decisión. Si, con mayúsculas: Terrorismo. Es como un gran súper héroe del terror, que se pasó al “dark side”. Y con una capa inmensa bordada de rostros oscuros sin nombres. Y lo que en ese momento nos movió el piso, ese hecho tan punzante, fue sólo la «mise en bouche» de la crisis sanitaria actual. Aquello fue trágico. Brutal. Imprevisible. No lo vimos venir, por eso nos sorprendió tanto. Un golpe en seco siempre surte efecto inmediato.

Y esto que vivimos ahora, es más de lo mismo, es aquello, pero en pequeñas dosis y a la vez multiplicado. Y con más poder de Terror y más muertos. Muchos más. A nivel planetario. Durante meses, no salimos ni siquiera a ver el sol, el ‘otro’ se volvió un desconocido, nadando en aguas salvajes y profundas, al que tuvimos permitido dejar sucumbir. El ‘otro’, ese gran anónimo, ese cuyo rostro ya estaba bordado en la capa de nuestro ‘antihéroe’. En mis funciones de Consejera Municipal de mi comuna, en 2020 tuve que ir a ‘prohibir’ la playa, el paseo, la arena y el mar…yo digo: ¿cómo puede una persona estar obligada a prohibir el mar? Esta respuesta aún está siendo elaborada por mi conciencia. Quién sabe cuánto tiempo llevará encontrar un resultado satisfactorio que pueda ser aceptado por el corazón. Porque el corazón, también cuenta.

¿Y entre las dos crisis? No solo pasaron 20 años, sino que las Bolsas cayeron en picada, Francia perdió partes de mercado interno, principalmente, en provecho de China. ¡China! Qué bárbaro. Casi 2% de pérdidas, respecto a la Gran Zona euro (Alemania, Italia y Francia). La balanza comercial no hizo más que degradarse y perder peso, desde 2001. Sectores como el farmacéutico, la aeronáutica, el equipamiento y el transporte, han perdido desde el 1.5 al 5 por ciento. Desde 2020 y con la crisis sanitaria, ese fenómeno se acentuó drásticamente. Son los sectores de producción más importantes, los que sostienen, los grandes productores. A mí me resulta un tanto sospechoso que aquéllos que perdieron, ahora estén en una carrera ascendente sin fin. Porque los laboratorios farmacéuticos están facturando a diestra y siniestra. Yo no soy “Marie, la Reine Complotiste”, pero vale, cuántas incongruencias y detalles en esta crisis mundial. (Porque sí que la hemos pasado mal en una crisis que lleva casi 2 años. No cabe mortal alguno capaz de llegar a contradecirme). Si aquello fue tétrico, esto nos dejó parapléjicos y mudos.

Luego la gran caída financiera e inmobiliaria entre 2008/09 y la de la deuda en Europa, que hizo fluctuar todos los sectores.

Y mientras tanto, Putin (quien les advierto, está en el poder hace más de 23 años), decía: “Iremos a liquidar a los terroristas hasta en las toilettes”. Normal esta actitud, (podríamos arriesgar): en sus tierras era la ley de la jungla desde hacían 10 años. Y todo su mandato, no hará más que estar abocado a fortalecer la economía rusa permitiendo la reducción de la deuda pública y así revirtiendo lo negativo para transformarlo en importantes reservas monetarias. Putin decidirá abrir su posición a Occidente. Luego de la crisis del 2008, decide jugar a la “chaise musicale” -ya que la Constitución le impide presentarse nuevamente a las elecciones- por lo que el Primer ministro es elegido Presidente y él pasa a ocupar el otro cargo. Aquí hay figurita repetida, ¿no? La Argentina ha copiado ese modelo de ‘Silla musical-pasarse los cargos y los puestos’ con muy mala experiencia en las elecciones, en más de una oportunidad. Un juego no muy gracioso y bastante macabro, si juzgamos el resultado de estos últimos comicios. Vaya que el oficialismo tiene que pasar una buena “tabula rasa”: los indicadores electorales senatoriales y congresales son siempre un buen sistema de alarma para las democracias, y éstos no indican una buena posición oficial. La democracia argentina, (el sueño del Dr. Alfonsín, quien no solo fue un gran humanista sino un hombre de palabra), parece estar un poco asfixiado con este jueguito del cambio de funciones. Y es que literalmente, no funciona. Habría que avisarle al sector dirigente oficialista, que hay que cambiar el disco. El juego se acabó. Ya no divierte y el pueblo quiere acción, quiere que ‘la casa esté en orden’.

Lo cierto es que Rusia se fortaleció hasta 2008 aproximadamente, gracias también al aumento del precio de los hidrocarburos. Ya Barack Obama prometió en su campaña una especie de “reset” entre las relaciones tendidas de los dos bloques. Para recomenzar con mejores bases.

A partir de 2009 la morosidad se instaló en todos los países, la situación social mundial se precarizó nuevamente. Las tasas de desempleo aumentaron en ascenso libre. Pero luego de este período, ya en 2011 con la Guerra en Libia (que desemboca en la caída de Kadhafi), Putin con intenciones de recuperar la Presidencia, anunció su campaña. Se sucederán une serie de grandes luchas sociales, pérdida de la confianza, 15% de caída en las elecciones, manifestaciones y descontento generalizado. Este tercer mandato será la antítesis de los otros dos. Conjugado con autoritarismo, represión y regresión. Nacionalismo alentado por un contexto internacional muy tenso. Putin, tornará entonces su mirada nada más ni nada menos que: ¡hacia China!  y el Grupo de los BRICS. Una situación de recesión a nivel economía, que el Historiador Georges Sokoloff califica como de “Potencia pobre”. En 2018 Putin fue reelecto por la cuarta vez en un clima muy complejo, con manifestaciones y protestas de la oposición. Ya no es divertido jugar a los “playmobiles” con el pueblo y la Guerra Fría “has been”. Se acabó la diversión. Las sillas se gastaron. Y es que, a la larga, cuando el pueblo es subestimado, le crecen alas.

Nadie sabe a ciencia cierta en qué se transformará éste 4to mandato del Gran Ruso.  Pero se siente en el ambiente que el hecho de la represión, ha liberado las fuerzas más conservadoras rusas. Aquéllas que, antes fueron sus aliadas.

¿Y por China cómo andamos? Los chinos cumplieron 20 años de crecimiento ininterrumpido. China, esa gran adolescente seductora que dió un paso a la edad adulta, que resultó abismal. A principios de 2000, China era un país emergente como otros, con muy buena condición y potencia de desarrollo. 20 años más tarde, es la segunda potencia mundial. Vaya, sí que pasaron cosas en estos últimos tiempos…Una transformación extraordinaria. Rusia hizo el intento vano de destacarse. Sin éxito, colaborando inconscientemente al desarrollo mandarín. Pero no sólo eso. El terrorismo, la fragilidad europea, contribuyeron a la emergencia económica y a la ulterior afirmación política china. La RPC desarrolló meteóricamente su presencia en África, siendo el primer “partenaire” comercial, el primer edificador del continente, y el primer garante bilateral. Una nueva realidad geopolítica que no podemos dejar pasar. Las empresas de la RPC están presentes en todos los sectores, desde la explotación forestal al sector bancario, pasando hasta por ser el proveedor de energía. Y ahora los países emergentes africanos, han contraído importantes deudas con los mandarines. Este hecho será clave para un Continente que no posee vacuna alguna ni presupuesto para la lucha contra el COVID19.

Pekín fue un actor fundamental en la Era de la globalización, brecha abierta el día después de la caída del Muro de Berlín. La historia es singular y a la vez extraordinaria. China solo ha seguido el mismo esquema de desarrollo que la mayoría de los países asiáticos que conocieron trasformaciones radicales jugadas; Japón, Singapur, Tailandia, Corea del sur. Sin embargo, ya Europa Oriental había conocido la misma suerte luego de la 2a Guerra mundial, es decir, no hay milagro alguno ni magia negra. Si, una gran proeza lógica: país de tamaño espectacular, mercado de más de 1.3 millares de consumidores, alta población, el “made in China” es monstruoso y colosal. La usina del mundo. Un lugar estable financieramente, seguro políticamente, ordenado liberalmente. Por otro lado, el Partido Comunista supo adaptarse con éxito a las transformaciones económicas de su tiempo, imponiendo un nuevo contrato social con la población. China adhiere a la OMC en 2001. Decisiones internacionales de comercio van a pesar en la balanza. El comunismo pudo inscribirse en el orden mundial liberal para reinventarse. Este proceso no es nada menos que la modernización. Un país que conoció un crecimiento de más del 10% anual, transformándose en el pilar de la economía mundial. 745 millones de personas salieron de la pobreza en los últimos 25 años, gracias a ese mercado gigante del “made in China”. Y por esto a los chinos yo les digo “chapeau”. Supieron crecer y ser adultos.

Hoy, su éxito podría estar amenazado únicamente por su propio campo. El enemigo podría venir hasta desde el interior.

Y, la pregunta todavía en suspenso es: ¿Cómo surgió la historia del Coronavirus versión COVID19? (Delta, Omega, y todas las variantes habidas y por haber). Porque los reportes de la ONU aún no han podido esclarecer los hechos en cuanto al origen del comienzo del inicio, del principio del primer caso. Hay murciélago encerrado. No cabe duda. Y de nuevo, todas las peores teorías complotistas y oscurantistas encima de la mesa. Es la única explicación posible al fenómeno de que un virus invisible haya jugado el rol del terror. No tener claro el origen borroso, lanzar deliberadamente desde el vamos informaciones encontradas para confundir, contribuye al caos. Y es que el complot, aterra.

20 años ya y yo no sé cuánto más tiempo durará este periodo iniciado en 2001. 10 años más? ¿O habrá que acostumbrarse a vivir sin el otro hasta que la muerte nos separe? Fuera lo que fuera, debemos rememorar la cronología de estos sucesos. Pensar en las víctimas, revivirlas a través de nuestros recuerdos. Poner sus imágenes pinchaditas con una tachuela en el muro de nuestra memoria para no perderlos de vista nunca. Víctimas del 2001 pero de la crisis sanitaria actual igualmente. Recordarlos como redención. Y luchar contra todos aquellos que quieran expandir el caos. Porque ahí está el juego en el que nos metieron: en el Terror. Basta de sillas macabras, de aviones que explotan, de máscaras y de prohibiciones tácitas que van corrompiendo paulatinamente nuestra Libertad. Yo no podemos permitir más que nos sigan robando nuestros sueños.

Por Beatrice Iturbide

Université de Paris 1 Panthéon-Sorbonne/Université de Montpellier 3 Paul Valery.

Founder La Tour & Béatrice de France 

https://latourexperiences.com/  https://beatricedefrance.com/ )

Miembro de l’Association Internationale des Womendowine (www.womendowine.com)

tél: 0033771768026 (France)

Fuentes: Courrier International, Le Figaro Edition Spéciale, France24, Le Temps, Les Echos, France Culture, Le Parisien, Reports Traités de Genève.

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