Etiqueta

marcha

Browsing

(DyN) Graves incidentes entre manifestantes y la policía se produjeron anoche en la Plaza Independencia de la capital tucumana, donde miles de opositores se concentraron para protestar contra lo que consideran un «fraude» cometido en las elecciones del domingo.
Cerca de las 22.30, y cuando nada lo hacía prever, ya que la manifestación hasta ese momento se desarrollaba pacíficamente, la policía comenzó a disparar balas de goma y gases lacrimógenos, mientras los manifestantes respondían arrojando piedras contra los uniformados frente a la Casa de Gobierno.
Media hora después y cuando ya se contabilizaba alrededor de una veintena de heridos, ingresó a la Plaza el cuerpo de la Montada de la policía tucumana, que realizó cargas contra los manifestantes, quienes se resistían a abandonar el lugar.
Según denuncias de los manifestantes, al menos cinco personas fueron detenidas y se encontraban alojadas en el interior de la Gobernación, aunque esta información no pudo ser confirmada oficialmente.
Al grito de «el pueblo no se va», cientos de personas, muchos con banderas del radicalismo, continuaban antes de la medianoche en la Plaza, cuando parecía que los ánimos empezaban a calmarse.
Los manifestantes se concentraron esta noche en la Plaza de la Independencia para reclamar al gobierno de José Alperovich por las irregularidades que se desarrollaron durante los comicios provinciales. Con distintos carteles que mostraban reclamos tanto al gobierno provincial como a la administración nacional y al candidato presidencial del FpV Daniel Scioli, la marcha se realizó sin la presencia de dirigentes del opositor Acuerdo del Bicentenario, que llevó a José Cano como candidato a la gobernación.

“La expresión de ayer tiene dos dimensiones. Una cuantitativa, que claramente es la marcha más importante desde el advenimiento de la democracia a esta parte. Un plano muy concreto de contundencia, respecto a una posición de la sociedad univoca en coincidencia con un reclamo legítimo»,  disparó el consultor Luis Dall’Aglio, titular de Delfos, en diálogo con la FM90.7 Punto a Punto Radio.
«Lo segundo es cualitativo, una expresión de ‘ya basta de muchos aspectos vinculados al avance sobre la democracia», graficó
“A mi modo de ver quedó absolutamente fuera de juego el aspecto político vinculado a la oposición”, agregó Dall’Aglio. “En definitiva, es un mensaje tanto como para el oficialismo como para la oposición, de buscar un sistema político que hoy claramente no logra dar a la tecla y resolver los problemas básicos institucionales”, completó.
En cuanto al rédito político de algún candidato opositor, Dall’Aglio fue tajante. “Es muy difícil que hoy exista algún dirigente de la clase política de la oposición que pueda sacar algún rédito en este sentido”, dijo. “Me parece que no va haber grandes cambios estructurales en lo que significa la proyección electoral”, comentó.
 

Alguna vez desde este mismo lugar escribí acerca de la historia de Argenzuela, país imaginario con dos capitales, Buenos Aires y Caracas, creado por el acuerdo político de dos casas cuasi reales, la de los Kirchner y la de Chávez. Su política económica era similar, sus alianzas internacionales eran las mismas, su desdén por las instituciones republicanas, equivalente, y sus deseos de perpetuarse en el poder, idénticos. Era una especie de Imperio Austro-Húngaro, pero en América del Sur.
Aquel imperio europeo tuvo medio siglo de existencia. Este durará menos, aunque fue más largo de lo necesario y, sobre todo, más de lo aceptable. De hecho, Argenzuela implosiona ante nuestros ojos este 18 de febrero. Exquisita coincidencia, en ambos lugares, diversos sectores de la sociedad civil salen a la calle en este 18 de febrero.
En Venezuela los familiares de los presos políticos llaman a la sociedad a vestirse de blanco. Los estudiantes regresarán al lugar de aquellas masivas protestas de febrero pasado, donde se entregó Leopoldo López. Reclaman hoy por los encarcelados sin causa. Recuerdan a aquellos asesinados en las protestas de hace exactamente un año, cuyos verdugos fueron identificados pero jamás llevados a juicio. Piden, en definitiva, por la paz, la libertad y la justicia. Hoy no tienen ninguna de ellas, según informa el sitio El País.
En Argentina la sociedad acude a la convocatoria de un grupo de fiscales para reclamar contra la impunidad y por la justicia en la muerte de un colega, Alberto Nisman, cuyo caso cada vez se parece menos a un suicidio. Fernández de Kirchner lo consideró un suicidio, pero luego, constituida simultáneamente en acusada y juez del fiscal Nisman, por su propia cuenta le cambió la caratula al caso: asesinato. Esta marcha es por la justicia, contra la impunidad de los asesinos de Nisman, pero lo curioso es que la Presidente critica—y desprecia—a los fiscales que organizan la marcha, no a los asesinos.
Estas líneas están escritas con urgencia y con temor, temor de dos gobiernos que ya casi no existen, pero que se sienten dueños del poder. Con miedo a dos Estados que no son capaces de hacer política monetaria con coherencia, pero cuyos servicios de inteligencia conocen demasiado de la vida de los ciudadanos y tienen demasiada autonomía. Con temor a dos ideas políticas que no tienen presente ni mucho menos futuro, pero sí recursos para poner una fuerza de choque en la calle y provocar a estudiantes sin armas y a fiscales con corbata.
Se trata de dos gobiernos que tienen la absoluta certeza que, a esta altura, su relato solo convence a quien está pago, es decir, no convence a nadie. Es el espanto de dos gobiernos que cada vez se parecen más a una colección de organizaciones criminales, para las que perpetuarse en el poder no es por política ni ideología sino simplemente la manera de asegurar su impunidad.
En definitiva, Argenzuela tiene hoy en el poder a dos entidades sin poder, dos fieras heridas. Se saben muertas, pero su propia agonía las determina a llevarse con ellas a todo aquel que esté cerca. Y lo peor del caso es que eso mismo lo exhiben con orgullo, amenazan con arrogancia, actúan con impunidad.
Las incertidumbres abundan acerca de cuándo y cómo terminarán estos gobiernos fallidos y qué dejarán detrás. Pero hoy, sin embargo, hoy lo único que importa es que este #18F termine en paz.

El fiscal de Instrucción, José María Campagnoli, aseguró que «toda la crítica que hizo el Gobierno potenció demasiado» la marcha del próximo miércoles, en la que confirmó la presencia de la familia de Alberto Nisman.
Además, reiteró que la manifestación debe ser «un homenaje» al fallecido fiscal, y dijo que son «una ridiculez total» las acusaciones de «golpismo» realizadas desde el Gobierno.
«El que propició más esta marcha fue el propio Gobierno, que el mismo da que fue anunciada empezó con las críticas, y la marcha fue tomando un nivel que yo no me imaginaba. Toda la crítica que le hizo el Gobierno la potenció demasiado», señaló.
En declaraciones a radio La Red, el fiscal estimó que la convocatoria «va a ser batante alta», y confirmó la participación de los familiares de Nisman, aunque sin dar mayores precisiones. «Parecería que va a ser bastante alta. Gran parte es gracias al Gobierno que la puso en la tapa de los diarios. La gente se da cuenta de que hay un homenaje a un fiscal muerto que se debe rendir», insistió.
Campagnoli señaló además que «probablemente hubieran sido distintas las cosas» si la presidenta Cristina Fernández «hubiera tomado un camino de reflexión ante la denuncia y la muerte», y aseguró que todo «no puede ser blanco o negro».
En ese sentido, dijo que si algún representante del Gobierno participara de la marcha «va a ser una señal de concordia, y yo la voy a aplaudir».
Con respecto a las críticas del Gobierno, que tildó de «golpismo» la convocatoria a la marcha, Campagnoli dijo que son «una ridiculez total», y reiteró que se trata de un homenaje a Nisman. «Es una ridiculez total. En la Procuración no hubo ni un da de duelo, ni un minuto de silencio, ni una bandera a media hasta. Y se murió un fiscal de la Nación», subrayó.