Empresas y Negocios

«Hace 5 años los argentinos gastábamos $1.800 anuales por persona en vino; ahora, el gasto es de $1.100»

Lo reveló Javier Merino, Director del Centro de Estudios Económicos de Bodegas de Argentina (CEEBA). Además señaló que “Rioja, una región de España, dispone de US$50 millones para promoción por año, nosotros para todo el país disponemos de US$3 millones".
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En el último año cerrado en el mes de junio la facturación total fue un 18% más baja que en 2015 y tiene niveles parecidos a los de hace más de una década atrás (2007 y 2008)», sostiene el primer párrafo del Informe Actividad de la Industria Segundo Trimestre de 2020, elaborado por el Centro de Estudios Económicos de Bodegas de Argentina (CEEBA). Y el pronóstico para los próximos meses dista de ser optimista.

«La principal conclusión que sacamos, tanto de los análisis anuales como de las encuestas trimestrales, es que la vitivinicultura viene cayendo en facturación año tras año. Y que algunos rebotes en el consumo interno o en las exportaciones no cambian el fondo del problema. Yo veo los balances de las bodegas y hago una simple cuenta que aprendí en la facultad: p x q, precio por cantidad, y los números no mienten. Esa cuenta da siempre para abajo y, por supuesto, las consecuencias después se derraman hacia toda la cadena», explica Javier Merino, titular del CEEBA.

Para el Centro, en el segundo trimestre del año:

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  • Los volúmenes de vino vendidos tanto en el mercado doméstico como al exterior han crecido en el último año cerrado en junio un 8,4% para el conjunto de bodegas encuestadas, pero especialmente en el segundo trimestre del año con un 13,4% comparado con el mismo período del año anterior.
  • En el mercado interno este aumento se ha concentrado en empresas de mayor envergadura (más de 3 millones de cajas de 12 botellas), lo cual está ligado al hecho de que ha sido a costa de disminución de precios que puede ser mejor absorbido por estructuras más grandes.

*A pesar de la recuperación de volúmenes vendidos tanto al mercado interno como al exterior el deterioro de los precios no ha logrado vencer la inercia de varios años de estancamiento.

  • En línea con este fenómeno se advierte una fuerte disminución del precio promedio total de casi el 13% para el último año agregando los envíos al mercado nacional y a la exportación, lo cual ha deteriorado la facturación de las empresas en general. Las empresas que tienen un mayor componente exportador y precios más elevados han logrado mantener niveles de facturación mientras que el resto se deterioró.

«No es novedad para nosotros lo que viene pasando. El repunte en el consumo de los últimos meses no compensó la pérdida que viene sufriendo la industria y las exportaciones no sirvieron para compensar o equilibrar las cuentas. Desde marzo tuvimos un aumento de apenas el 4% en los precios, no sólo por debajo de la inflación, sino también muy inferior a la trepada de los insumos, muchos de los cuales están a valor dólar», continúa Merino.

Y brindó un dato revelador no sobre el consumo, sino sobre el gasto en vinos. «Hace cinco años, en moneda constante, los argentinos gastabámos $1.800 anuales por persona en vino; ahora, el gasto es de $1.100. Este es el eje de los problemas de la industria. Cae el rendimiento por litro de vino, lo que importa es el precio efectivo. Tanto es así que la rentabilidad de las bodegas en la Argentina es la dos terceras partes de empresas en otros países del mundo».

Patricia Ortiz es la presidenta de Bodegas de Argentina y responsable de su propio establecimiento. «En el informe están detallados todos los problemas que tenemos y la caída de la rentabilidad es, desde adentro, lo más significativo como dato. ¿Cuánto tiempo puede sobrevivir una empresa con años de baja en la rentabilidad? Adicionalmente, se sumó la incertidumbre que genera la pandemia, tanto a nivel global por las exportaciones, como por la cuarentena. Las bodegas chicas como la nuestra tienen un área de turismo muy activa y eso nos afectó mucho. La incertidumbre por los efectos de la pandemia también se nota mucho en el mercado internacional. Creímos que en el segundo semestre el panorama sería más claro, pero los rebrotes en Europa y otras zonas nos generan dudas», sostuvo desde Mendoza.

«¿Qué le pediría al Gobierno? Buena pregunta. Creo que lo mismo de todos los sectores productivos: baja de tasas, eliminación de las retenciones, menos impuestos, más velocidad en los reintegros. Pero, sobre todo, le pediría más fondos para la promoción del vino argentino en el mundo. El país necesita más divisas de exportación y con muy poco nosotros podríamos aumentar las ventas al exterior muy rápido. Tenemos un producto con muy buena reputación y una excelente relación precio calidad”.

Marino pone cifras más puntuales al pedido: “Rioja, una región de España, dispone de US$50 millones para promoción por año, nosotros para todo el país disponemos de US$3 millones; el grueso, además, provisto por las propias bodegas. Es muy difícil competir así”.

Otro dato no menor en la ecuación económica, son los niveles impositivos. Comparados con el grupo de países del llamado el Nuevo Mundo del vino (Sudáfrica, Nueva Zelanda, Chile, Australia y Estados Unidos ), la tasa general de impuestos en relación con las ganancias empresarias es más del doble en nuestro país. Un informe realizado en la Universidad Nacional de Cuyo hace tres años reveló que el sector tenía un tasa general de impuestos en los tres niveles de gobierno que representaba un 47,5% de la facturación total. Muy lejos de los competidores internacionales, dice el CEEBA.

Una prueba de lo que se logra reduciendo impuestos “puede verse en la fenomenal expansión de la producción de espumantes que en apenas seis o siete años se duplicó porque los impuestos se reconvirtieron en inversiones productivas”.

Respecto de las expectativas para el tercer trimestre, la encuesta del CEEBA indica que : * Un 86% de los encuestados esperan que el tercer trimestre de 2020 sea mejor en volúmenes vendidos (entre estable y 30% de aumento) que el segundo. No prevén mejoras de precios y, más bien, esperan que continúe la caída.

  • En relación a la posibilidad de aumentar los precios a la exportación, es muy baja porque casi la totalidad de las empresas encuestadas advierte que el escenario internacional está disminuyendo los precios por las menores compras derivadas de la recesión provocada por el Covid-19.
  • Las previsiones coinciden en que la recuperaciónpara volver a los niveles previos a la pandemia tardará entre 18 y 24 meses.

Según Marino, la caída en la rentabilidad afecta en su totalidad a la industria. En los últimos 5 años, «la inversión promedio fue del 4,9% de la facturación, ni siquiera un nivel de mantenimiento» de los establecimientos. Los precios de la uva están 30/40% por debajo de su precio de equilibrio, lo que lleva a la erradicación de viñedos, que sumaron 7.500 hectáreas en los últimos años. “Nadie tiene una certeza absoluta, pero creo que vamos a una industria de no más de 170 a 180.000 héctareas de las 200.00 actuales y más concentrada”, concluye Marino.

Fuente: Clarín

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