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(Télam).- «La Argentina continúa resolviendo los reclamos de los tenedores de bonos que se han presentado con bonos en default, ya que la semana llegó a acuerdos con 21 individuos e instituciones por un total de aproximadamente 95 millones de dólares», dijo Pollack a través de un comunicado oficial.

El entendimiento se ubicó «dentro de los términos de la propuesta efectuada por la Argentina el pasado 5 de febrero», a la que suscribieron hasta hoy el grueso del 7% de títulos que se mantienen en default desde el 2010, tras la última reestructuración de deuda.

Pollack aclaró que como parte de los acuerdos, los tenedores de bonos que poseían títulos con pagos de interés que fueron proscriptos «no tuvieron compensación alguna».

Hace 15 días, el mediador Pollack anunció que la Argentina llegó a un acuerdo el fondo Greylock Capital Management, que se encontraba en situación de holdout por un monto de u$s 95 millones.

En esa oportunidad, Pollack consideró en el área judicial de Nueva York «prácticamente no hay reclamo sin resolver» respecto a la deuda en situación de default.

No obstante, a nivel global, la Argentina tiene pendiente de resolución reclamos por cerca de 5528 millones de dólares (que corresponden a títulos de capital por 1800 millones de dólares), de otras jurisdicciones, incluida Europa, según se desprende del programa financiero del Gobierno presentado en abril último, luego del acuerdo alcanzado con los fondos buitre, que involucró un pago en efectivo de alrededor de 10.000 millones de dólares.

Luego de que Argentina concretara el pago de US$ 9300 millones a los holdouts, dejando atrás un default que se prolongó por unos 15 años. La salida del default está comenzando a ser aprovechada por el Estado nacional que colocó deuda por US$ 16.500 millones y se descuenta que las provincias y municipios salgan a colocar títulos a tasas más atractivas.
El consenso general es que la chance de financiamiento barato abrirá nuevas oportunidades. La clave es saber identificarlas y entrar a tiempo.
-Energía e infraestructura: para el titular de la consultora Abeceb, Dante Sica, hay que seguir de cerca el desempeño de las firmas vinculadas a la infraestructura y los sectores energéticos: “va a estar fuerte el sector de infraestructura, sectores energéticos y telecomunicaciones. Los sectores que van a liderar son los vinculados a las inversiones y las exportaciones, esos van a hacer punta”. Son firmas que encuentran un marco más competitivo, que dará beneficios a las más eficientes.
“Las energéticas tendrán beneficios fiscales y garantías de precios en el corto plazo. En minería hay buenas proyecciones para el litio y la depreciación y quita de retenciones mejora la rentabilidad. En el sector “Oil y gas” el precio interno es mejor al internacional. Vaca Muerta tendráun ritmo de inversión anual de US$ 10.000 millones para su desarrollo aunque con una caída del 15% en los pozos perforados en el corto plazo”.
-Bancos también: En línea con el punto anterior, un informe de Research for Traders replicado por El Cronista estima que las emisiones de deuda del sector privado podrían llegar hasta los US$ 3000 millones este año con los bancos y las energéticas a la cabeza. “Las colocaciones quedarían a manos de un selecto grupo de empresas que ven futuros promisorios en el horizonte y, en algunos casos, interesantes oportunidades de refinanciación de deudas existentes”, señala la consultora.
-Exportaciones: el despachante de aduana Daniel Griboff, cree que “desde el comercio exterior el cambio es grande. Claro que se presentan oportunidades para las empresas que reaccionan más rápido que las otras. Ya estamos trabajando para aprovechar oportunidades tanto con la Amcham (Cámara de Comercio de Estados Unidos) como la Cecra (Cámara Española de Comercio de la República Argentina)”.
-Los Par y los Discount, aparecen como los títulos más atractivos: por el lado de los papeles, el asesor financiero Lucas Croce afirma que “en el terreno de los títulos públicos veremos un proceso de compresión de spreads, es decir, una suba en los precios de los bonos motivada por las futuras mejoras en las calificaciones crediticias del país, que llevará a que, con el tiempo, el costo de endeudamiento baje del 7% promedio al 5% ó 4%, en línea con los demás países de la región. Claramente, el mayor potencial de ganancia de capital está en los títulos más largos, como los Par y los Discount, que son también los más volátiles.
 

En el marco del Ciclo de Coyuntura de la Bolsa de Comercio de Córdoba, el Secretario de Finanzas del Ministerio de Hacienda y Finanzas de la Nación, Luis Caputo, brindó una charla sobre «Deuda y Salida del default» y expuso su opinión sobre algunos de los temas de la agenda económica.
Inflación y metas fiscales, con «límite» en 2019. Caputo se mostró optimista respecto a la posibilidad de bajar la inflación y llegar al equilibrio fiscal. Admitió que pretenden «llegar a la inflación de un dígito en 2019» y alcanzar «metas fiscales para los próximos tres años, con el 4,8 para el 2016 y bajando 1,5 por año para llegar a un equilibrio en el 2019».
Acuerdo con holdouts, «como en el canje». El economista comparó al acuerdo con los holdouts con el canje del 2005. «El valor nominal original de los bonos eran aproximadamente 6 mil millones de bonos que tenían un reclamo de 19 mil millones de dólares. Llegamos a acuerdos con respecto a los reclamos por 13 mil millones, habiendo pagado 9 mil. Eso da una quita del 44% que, en número grandes, es como los números del canje del 2005». Asimismo, subrayó que «con los números a los que estamos hoy esto significa que vamos a terminar pagando unos 10.600 millones por los 19 millones iniciales».
Inversión vía endeudamiento. En la actualidad, el coeficiente del deuda sobre el producto (ratio de endeudamiento) actualmente está en el orden del 45%. Caputo aclaró que «cuando se lo mide como deuda neta del sector público el ratio de deuda es de alrededor del 18%» y consideró que, debido a esto, «el espacio que hay para generar inversión vía endeudamiento es significativo y no tiene que alarmar a nadie, nadie está pensando en sobre endeudar al país».
A su vez, aprovechó la oportunidad para realizar críticas a gestiones anteriores: «En los 90 hubo exageración de endeudamiento y terminó muy mal y en el 2000 exageración de emisión y terminó muy mal también.No podíamos seguir financiando esta fiesta con casi el 65 por ciento con el Banco Central».
Caputo evaluó como «muy baja» a la deuda privada y admitió que «estamos pensando en aprovechar esta coyuntura de tasas muy bajas para financiamiento de largo plazo, que es lo que nos hemos perdido en los últimos 10 años».A su vez, detalló que desde el gobierno nacional están manteniendo reuniones con inversores interesados en inyectar capitales en la economía real. «Vamos a ver cuánto se materializa pero hoy por hoy esto es un dato positivo», sostuvo.
Plan económico 2016 «sin blanqueo de capitales». Al ser consultado por las posibilidades ingreso de dinero vía blanqueo de capitales en el plan 2016, Caputo admitió: «No está contemplado el blanqueo. No es que no está contemplado en nuestras cabezas, pero en el plan  no, no está contemplado». De esta manera, desterró algunos anuncios mediáticos que confirmaron que el gobierno acelera el envío al Congreso de un nuevo blanqueo de capitales en el corto plazo.
«Ahogo» financiero. Caputo consideró que estamos inmersos en un «ahogo financiero» que los holdouts aprovecharon con las cautelares. «Sabían que con el ahogo financiero que tenemos podían dilatar la situación», comentó mientras explicaba «las batallas» durante el acuerdo.
Bajas «significativas» de las tasas de deuda nacional. El optimismo de Caputo ante la posibilidad de baja de las tasas de deuda que asumió Argentina sorprendió a varios de los presentes durante la charla. «Yo soy muy optimista y creo que vamos a ver tasas 100% o hasta 200% por debajo de lo que estamos hoy el año que viene o incluso antes. Todavía creemos que va a haber una baja de tasas significativa para con Argentina. Las tasas de corto plazo van a seguir bajando y eso va a arrastrar para abajo también a las de largo plazo», confesó.
Deudas provinciales. Respecto a la toma de deuda, consideró que después del default, «ahora es el turno de las provincias», rescató la experiencia de Neuquén y comentó que Mendoza está siguiendo ese ejemplo, con otras provincias que se acoplarán a la iniciativa como Buenos Aires y Santa Fe.
Al ser consultado sobre la regulación del gobierno nacional ante las emisiones de deudas provinciales, Caputo admitió que «sólo  coordinando  las salidas». Argentina es uno de los pocos países donde además de la deuda soberana las provincias también pueden buscar financiamiento externo. «Esto tiene que ver con que el mercado local no está desarrollado y casi que es la única opción que tienen. Hoy por hoy estamos simplemente coordinando para que no se amontonen y en el futuro estaría bueno ese debate», evaluó.
Tipo de cambio librado al mercado. El Secretario de Finanzas se diferenció de quienes afirman que el tipo de cambio de equilibrio tiene que ser el tipo de cambio de mercado. «Rara vez pasa esto. Un ejemplo es Europa, que estuvo en recesión con un Euro a 1.50, que claramente no era el tipo de cambio de equilibrio», sostuvo.
A su vez, dejó sentada su postura sobre este tema: «Si el tipo de cambio se tiene que establecer entre 14 y 15 y medio lo decidirá el mercado pero seguramente el Banco Central va a tener una tarea difícil de mantenerlo competitivo».
Desarrollo del mercado local y las PyMEs. El economista destacó que están apuntando al ahorro local para no depender del financiamiento externo y se mostró optimista sobre esto: «Nuestra política es poder volver a acceder a los mercados porque nosotros no planteábamos un escenario de ajuste tipo shock. El desarrollo  de las PyMes es un prioridad para el gobierno.Todas las tasas de crédito vigentes van a converger en la baja en la medida en que bajemos la inflación, van a ir bajando las tasas de referencia y con eso se va a ir reacomodando todo».
«Aberrante» costo empresarial por falta de infraestructura. «El mayor aporte nuestro se tiene que dar en infraestructura. Hoy el costo del flete en algunas zonas, en particular agrícolas, es aberrante», consideró.
 

La Argentina recibió este mediodía un fuerte aval de la justicia neoyorquina para salir del default: en una audiencia decisiva, la Cámara de Apelaciones ratificó la orden del juez Thomas Griesa de levantar las medidas cautelares que impiden a nuestro país pagar a los acreedores que aceptaron los canjes de 2005 y 2010. Ahora el Gobierno podrá, además, emitir bonos y pagarles a los bonistas reestructurados y los holdouts que se sumaron al acuerdo y así volver al sistema financiero internacional.
La decisión fue festejada por la delegación argentina que se encuentra en Nueva York, que ahora se alista para conseguir el dinero para saldar las deudas en un litigio que lleva más de una década.
En una elegante sala abarrotada de abogados, representantes de bonistas y unos pocos periodistas –un centenar de interesados tuvieron que conformarse con mirar la audiencia en un salón en otro piso por pantalla gigante– y tras un receso de 10 minutos, el tribunal ratificó la orden de Griesa. Esta estipulaba que levantaría las cautelares con dos condiciones: que el Congreso argentino derogara la ley Cerrojo y Pago Soberano y que la Argentina pagara los preacuerdos alcanzados con los holdouts desde febrero. La primera está cumplida, la segunda no se podía concretar sin este aval de la cámara.
Con este fallo, la Argentina ahora podrá continuar con la oferta de bonos –puede ser hasta 15.000 millones de dólares– para pagar a los holdouts lo antes posible para que no corran demasiados intereses punitorios porque el pago seguramente se concretará más allá del 14 de abril, o sea mañana, la fecha estipulada como límite. Igualmente el principal acreedor, NML de Paul Singer, dijo en la audiencia que no romperá el acuerdo a pesar de la demora.
El tribunal, formado por tres magistrados vestidos con togas negras, escuchó por más de una hora los argumentos de los holdouts y también de la Argentina. El abogado de los pequeños bonistas que no entraron en el canje dijo que “Argentina ha rechazado negociar con nosotros”. “Necesitamos la protección de las cautelares”, dijo, y se mostró en contra del levantamiento del bloqueo.
El abogado de NML, Robert Cohen, dijo que “queremos que nos paguen mañana”, y que las cautelares eran una garantía de ese pago. Pero igualmente aclaró que podrían extender el plazo más allá si era necesario. El acuerdo establece intereses punitorios por cada día que pase. Se estima que la emisión podría concretarse en una semana.
La Argentina, representada por el abogado Paul Clement, dijo que nuestro país “se comportará responsablemente” y que pagará sus compromisos. Que los bonistas que aún no entraron tendrán la tranquilidad de poder seguir litigando ante la corte de New York porque operarán con bancos estadounidenses. La posición argentina fue avalada por algunos fondos, como Montreaux, que ya aceptaron el compromiso. “Confiamos en que Argentina va apagar los acuerdos” dijo su abogado.
Para afrontar ese pago, el Gobierno deberá emitir bonos por al menos 11.684 millones de dólares.
Griesa exigía también la derogación de las leyes Cerrojo y de Pago Soberano, que impedían pagarles a los buitres.
El lunes, el ministro de Hacienda y Finanzas Alfonso Prat-Gay había hecho una presentación formal ante la Cámara reclamando que hoy mismo se fallara. Así ocurrió.
Ahora, el ministerio de Hacienda y Finanzas acelerará las gestiones para concretar lo antes posible la mega emisión de bonos en dólares (regidos por la Ley de Nueva York) que acercará los dólares para saldar los acuerdos.
Hasta anoche, el 90% de los bonistas litigantes, había aceptado alguna de las dos propuestas de pago que presentó la Argentina ante el juez Griesa.
La suma más importante irá a manos del fondo NML, del financista Paul Singer, que recibirá cerca de 4.700 millones de dólares.
A la salida del encuentro, Carmine Bocuzzi, uno de los abogados que encabezan la defensa de la Argentina, aseguró: «Estoy muy feliz de que estemos llegando a una resolución».
Fuente: Clarín

(Reuters) Funcionarios de primera línea del Ministerio de Hacienda y de la Secretaría de Finanzas llevaron tranquilidad en estas últimas horas a los banqueros que pasaban por sus despachos en busca de definiciones acerca del juicio con los holdouts. La incógnita era si podrá conseguir los dólares necesarios para pagar la abultada cuenta.
El monto que tendrá que pagar el Gobierno será de USD 15.000 millones en total. La cifra, dada a conocer por Alfonso Prat-Gay, pone a prueba la capacidad del mercado financiero de absorber tanta emisión. Pero funcionarios de la Secretaría de Finanzas no titubearon al afirmar que esos fondos «están asegurados».
En diálogo con banqueros e inversores, los funcionarios comentaron que ese fondeo ya fue «hablado» con varios bancos de inversión que están en Buenos Aires en busca de negocios.
«La visión es que se pueden conseguir los USD 15.000 millones en una sola emisión. Eso ya estaría cerrado con varios bancos de inversión que prometieron su participación activa en una emisión de la Argentina», confió un allegado a esos cónclaves.
La ruta de la deuda para llegar a pagar ese monto es el siguiente. El nominal asciende a USD 6.500 millones de capital tan sólo que con el correr de los años se engrosó a USD 20.000 millones, por los intereses corridos y punitorios en 15 años de litigio.
Entonces, de ese total de USD 20.000 millones que se transformó la deuda, USD 9.000 millones corresponden a las sentencias del juicio «pari passu»; alrededor de USD 2.500 millones corresponden a holdouts italianos (el grupo de Nicola Stock) y otros 8.500 millones son de fallos dispuestos en Europa y en Nueva York distintos del pari passu incluyendo a los denominados «me too».
El Gobierno calcula, entonces, que con la quita del 25% a los bonistas por el total del juicio (los USD 20.000 millones), tendrá que emitir estos USD 15.000 millones para pagarle a los holdouts. Incluso habían dicho que se ahorraban USD 3.000 millones por pagarle a los bonistas en efectivo y no mediantes bonos. En total, la «reducción» de la deuda que estima Hacienda llegará a USD 8.000 millones sobre el total del juicio (USD 5.000 millones por la quita del 25% más los mencionados USD 3.000 millones).

El acuerdo fue confirmado por Daniel Pollack, el mediador designado por el juez de Nueva York Thomas Griesa, en un comunicado que elogia al juez, al presidente Mauricio Macri y sus funcionarios de Hacienda y tanto a Paul Singer como al resto de los negociadores en nombre de los holdouts.
Estos son los 10 puntos principales del anuncio:

  1. Los fondos involucrados son cuatro: NML, que depende de Elliot Management, de paul Singer; Aurelius Capital, Davidson Kempner y Bracebridge Capital.
  2. Monto: el acuerdo es por 4.653 millones de dólares.
  3. El monto debe pagarse en efectivo. Según explicó Pollack en conferencia de prensa, debe hacerse «en dólares estadounidenses», lo que implica que, al menos según el arreglo, el país no podrá cancelar la deuda con nuevos bonos.
  4. Deadline. El pago debe haberse acreditado para el mediodía del 14 de abril. El plazo, de todos modos, es prorrogable, aunque la Argentina necesita para eso la aprobación por parte de los holdouts.
  5. ¿Qué pasa si no se hace el pago para la fecha acordada? En ese caso, y si no hay una prórroga de comun acuerdo, el arreglo se cae y vuelve todo a foja cero en la mesa del mediador.
  6. ¿Qué representa el acuerdo para los holdouts? Según especificó Pollack, equivale al 75% del reclamo de ese grupo de holdouts, más un pago para poner fin a los reclamos en otras jurisdicciones y pagar las costas y otros gastos.
  7. ¿Qué proporción de los reclamos están ya bajo acuerdo? Entre este arreglo y los anteriores, ya suman un 85% del total de demandas presentadas en el juzgado de Griesa o aceptadas como “me too”. Queda por resolver el 15% restante.
  8. ¿Por qué se habla de un “principio de acuerdo”? El arreglo con los fondos buitre ya está firmado, pero para que se haga efectivo el Gobierno de Macri aún debe conseguir que el Congreso apruebe la derogación de la Ley Cerrojo que impide mejorar la oferta realizada en el canje de 2005.
  9. ¿Cuándo habrá salido Argentina del default? Cuando se les pague a los holdouts y Griesa levante el bloqueo que impuso al país.
  10. El compromiso de los buitres. Para pagarles, el Gobierno de Macri ya a nunció que piensa financiarse emitiendo deuda en los mercados internacionales. Los holdouts se comprometieron en el acuerdo a no bloquear esas emisiones.

(DyN) – El gobernador de Córdoba y precandidato presidencial por el frente Unidos por una Nueva Alternativa (UNA), alertó que «de seguir la política actual, Argentina va a entrar en otro default».
Pocas horas antes de cerrar su campaña proselitista en el partido bonaerense de Moreno, el mandatario aseguró que «la continuidad del actual modelo que conduce Cristina Fernández por la vía de su delfín, el candidato (Daniel) Scioli, lo único que va a significar es más perjuicio para la gente».
En declaraciones a radio Mitre, De la Sota apuntó que ante «la posibilidad de una alternancia» con el postulante del PRO, Mauricio Macri, no habrá «respuesta a las soluciones que el país va a reclamar».
«Por fin estamos empezando a hablar de temas que nos pueden tener como víctimas el año próximo. La gravedad de la situación económica está escondida por el Gobierno detrás de esta campaña electoral», precisó. Para De la Sota, «la situación se complica. La falta de diálogo del Gobierno con los países vecinos es notoria, grave. No hay diálogo dentro de los países que integran el Mercosur».
«Tampoco tiene diálogo hacia adentro. Todos esperamos alguna reacción. De seguir la política actual, Argentina va a entrar en otro default. El nivel de endeudamiento en pesos es cada vez más alto. Como no podían seguir emitiendo, han tomado créditos, 41 mil millones que vencen el año que viene a tasas del 30 por ciento», manifestó.
El gobernador agregó que «si a esto le sumamos la emisión sin control y las caídas de las reservas, una inflación entre el 2 y el 2,5 permanente, no me parece que esto augure un buen futuro, más si tenemos en cuenta los vencimientos de la deuda externa del año próximo».

Esa ausencia de pago, el martes pasado, «constituye un ‘default´de parte de Grecia, según los términos del acuerdo financiero entre Grecia y el FEEF», indica la institución en un comunicado.
No obstante, el FEEF precisa que se reserva el derecho de actuar ulteriormente, pero «sin reclamar reembolso inmediato» a Atenas, ni renunciar a sus créditos.
El FEEF, que ayuda a apoyar a los países de la zona euro en dificultades, tiene préstamos con Grecia por 144.00 millones de euros (unos 160.000 millones de dólares). Su titular, Klaus Regling dijo que en estos momentos son «el mayor acreedor de Grecia.»
«La falta de pago es motivo de profunda preocupación», añadió Regling, «Rompe el compromiso adquirido por Grecia para cumplir con sus obligaciones financieras y abre la puerta a graves consecuencias para la economía griega y el pueblo griego», advirtió el funcionario.
«El FEEF coordinará estrechamente con los Estados miembros de la zona euro, la Comisión Europea y el FMI sus acciones futuras.», agregó.
Desde el inicio de la crisis, Grecia ha recibido 240.000 millones de euros en préstamos del Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo (BCE) y los Gobiernos europeos.

(BBC Mundo).-

Hasta hace poco tiempo, cuando se hablaba de crisis de deuda inmediatamente surgía el nombre de Argentina. Y no era para menos: el país sudamericano registró su octava cesación de pagos (o default) en julio de 2014; de hecho, la segunda desde 2001.

Ocurrió luego de que el gobierno de Cristina Kirchner no desembolsara el dinero que un juez de EE.UU. le obligó a pagar a acreedores privados que tenían bonos del Estado argentino y no entraron en el plan de canje de deuda lanzado años antes desde Buenos Aires.
Pero ahora, cuando se teme que Grecia entre en default con sus acreedores -la eurozona, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), la llamada troika- es la nación helénica la que está en boca de todos.
El gobierno de Atenas debe realizar mañana un pago de 1600 millones de euros al FMI. De no concretar ese desembolso, Grecia podría verse forzada a abandonar el euro.
Y ante los pronósticos de una tormenta financiera de alcance europeo -y posiblemente global-, los mercados internacionales abrieron hoy a la baja.
Según el informe más reciente de Naciones Unidas sobre esta materia, las naciones en desarrollo han sido las más vulnerables a las crisis de deuda a partir de la década de 1950.
Desde entonces y hasta la fecha, dice la ONU, ha habido más de 600 casos de reestructuraciones en unos 95 países, un fenómeno que el organismo considera «generalizado».
De ellas, más de 180 fueron compromisos con acreedores privados (bancos y tenedores de bonos extranjeros), mientras que el resto -la mayoría- fueron con entidades internacionales de crédito como el Club de París.
El informe de la ONU reconoce que el problema de las demandas entabladas por tenedores de bonos privados ha sido frecuente, aunque en los últimos 15 años las reestructuraciones han sido «relativamente tranquilas», a excepción de casos como el de Argentina -hoy en las noticias- y Dominica.
Dentro de los países que más veces han incurrido en default; historiadores económicos afirman que, a pesar de la mala prensa, Argentina no es el país que más ha incumplido sus deudas.
Si se considera el default como una crisis de deuda externa producida por inestabilidad política, guerras y revoluciones, o bien por oleadas de crédito barato por un aumento especulativo de los préstamos, el peor deudor de la historia ha sido España, con 14 crisis relacionadas con compromisos financieros.
Así se desprende de un ránking de países con más defaults desde el siglo XVI (o su independencia) elaborado a partir de datos compilados por Kenneth Rogoff y Carmen Reinhart, de la Universidad de Harvard, y otros investigadores como el economista Miguel Ángel Boggiano, de la Universidad de San Andrés en Buenos Aires.
El país ibérico encabeza la lista, mientras que Argentina figura bastante más abajo, con 8 eventos y Grecia con 6.
 
 

(AP) – Grecia está en camino de ser el primer país desarrollado que no paga una deuda con el Fondo Monetario Internacional mientras el país se hunde en una emergencia financiera que ha obligado a fijar drásticos controles al retiro de dinero de los bancos.

El país tiene una deuda de 1.600 millones de euros (1.900 millones de dólares) que se vence el martes pero se ha quedado sin dinero y tras cinco meses de negociaciones con sus acreedores no hay esperanza de que reciba nuevos préstamos.

Cuando se preguntó al ministro de Finanzas, Yanis Varoufakis, si Grecia cubriría el pago al FMI, respondió: «No».

La parte europea del rescate internacional a Grecia expira a la medianoche del martes y con él la posibilidad de acceder a los préstamos restantes que el país necesita para cubrir sus adeudos.

«El programa finaliza hoy, exactamente a la medianoche», dijo la canciller alemana Angela Merkel en Berlín. «No tengo indicios sólidos de que vaya a pasar lo contrario».

La crisis que se agudizó el fin de semana tras el llamado del primer ministro Alexis Tsipras a definir en referendo si el país acepta las reformas exigidas por los acreedores a cambio de más préstamos ha incrementado los temores de que el país pudiera abandonar la divisa común europea.

Si Grecia no paga al FMI antes de que se cumpla el plazo oficialmente entrará en cese de pagos y no podrá recibir más recursos del organismo hasta que se ponga al corriente. Esto, dijo la directora del FMI a la BBC la semana pasada, «nunca ha sucedido con una economía desarrollada».

Tras el anuncio del referendo, en el que el gobierno promueve el «no» a la propuesta de los acreedores, los griegos corrieron a las cajas automáticas para sacar dinero. La consulta se llevará a cabo el domingo y el gobierno ordenó el cierre de bancos por toda la semana. Los ciudadanos sólo pueden retirar un máximo de 60 euros (67 dólares) diarios.

Los controles comenzaron el lunes y durarán una semana como remedio para evitar el derrumbe de los bancos ante una eventual corrida bancaria.

El martes se especulaba que podría haber un acuerdo de última hora y según informes Tsipras analizaría una oferta del presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker. Los mercados bursátiles en Europa subían ante la posibilidad de que hubiera un acuerdo.

«Claro que no cortaremos los canales de comunicación tras la medianoche de hoy», dijo Merkel. «Eso significa que la puerta está abierta pero es todo lo que puedo decir en este momento».

Cuando se le preguntó si había esperanzas de acuerdo, Varoufakis dijo a periodistas: «Eso esperamos».

Tsipras habló por teléfono el martes con Juncker, el director del Banco Central Europeo Mario Draghi y el presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, informó un funcionario griego quien no reveló el contenido de las negociaciones y pidió el anonimato.

En Bruselas, autoridades europeas dijeron que el jefe de la Comisión está dispuesto a ayudar a Tsipras si acepta las condiciones de los acreedores y hace campaña para que el país se mantenga en la zona euro.

Un funcionario de la UE, quien pidió que se le identificara por lo sensible de las conversaciones, dijo que se trata de una «especie de oferta de último minuto» antes de que se venza el plazo del martes.

Tsipras tendría que escribir a Juncker y otros dirigentes para informarles que acepta la oferta presentada el fin de semana. Además tendría que cambiar su posición ante el referendo del domingo.

Además de la aceptación de las condiciones de los acreedores, la vocera de la comisión, Margaritis Schinas, dijo que la oferta también incluye aspectos no especificados acerca de la pesada deuda de Atenas, que rebasa los 300.000 millones de euros y representa 180% de su Producto Interno Bruto. La parte griega ha pedido una reducción de la deuda ya que la considera insostenible.

Juncker esperaba una respuesta antes de la medianoche del lunes pero el martes por la tarde seguía en espera.

En Atenas, Euclid Tsakalotos, viceministro de Exteriores y representante del país en las negociaciones, dijo que no había oferta específica para discutir.

Cuandos los periodistas le preguntaron en qué consistía la propuesta, el funcionario replicó: «¿Qué propuesta? ¿Nos enviaron algo?».

Tsipras sostiene que las demandas de mayores medidas de austeridad exigidas por los acreedores no pueden aceptarse luego de seis años de recesión.

Autoridades europeas y la oposición griega han advertido que si gana el «no» en el referendo Grecia quedaría obligada a abandonar la eurozona. El gobierno respondió diciendo que esto es alarmista y que el rechazo a las condiciones de los acreedores colocaría al país en una mejor posición para negociar.

La crisis ha afectado a los mercados globales y los inversores temen por las repercusiones que el impago podría tener en la frágil recuperación de la economía global.

Los esfuerzos de última hora por lograr un acuerdo impulsaron a los mercados el martes. El índice EuroStoxx 50 subía 0,2% tras una baja previa de 0,8%.

El propio Tsipras mantuvo su postura desafiante en una entrevista televisada el lunes por la noche y exhortó a los electores que rechacen las exigencias de los acreedores internacionales. Más de 13.000 personas se congregaron en Atenas para apoyar a su gobierno y criticar a los acreedores, a quienes cantaban. «¡Tomen su rescate y váyanse!».

«Les pedimos que rechacen las propuestas con toda las fuerzas de su alma, con el mayor margen posible», declaró Tsipras por televisión.

Para el martes por la noche hay prevista una manifestación de los partidarios del «sí».

En las calles de Atenas, los griegos comenzaban a acostumbrarse a su nueva realidad tras la limitación de capitales. Los pensionistas estuvieron entre los más perjudicados por esta medida, ya que la mayoría de ancianos no dispone de tarjeta de crédito y no pueden acceder a su dinero de ningún modo.

Un día después de que preocupados pensionistas esperasen a la puerta de las oficinas bancarias para conseguir algo de dinero, el ministerio de Finanzas dijo el martes que abrirá unas 1.000 oficinas bancarias en todo el país durante tres días para permitir que los pensionistas sin tarjetas de crédito puedan retirar efectivo. Estas retiradas estarán limitadas a 120 euros por semana, en lugar de los 60 euros diarios que se pueden obtener con las tarjetas.

Mientras, ahorradores enfadados llamaron a las televisoras para informar de que algunos cajeros automáticos de Atenas se habían quedado sin billetes de 20 euros y solo dispensaban los de 50 euros.